¿Qué nos dejan las elecciones intermedias? (II)

En el artículo anterior, señalé que el Ejecutivo Federal salió airoso en estas elecciones intermedias al lograr la mayoría en el congreso con 252 curules, obtenidas por el PRI y PVME, incluso en las 9 Elecciones a Gobernador los resultados no le fueron adversos como se esperaba.

Bajo la frialdad de los números, el o los perdedores, serían el PRD y el PT a nivel nacional; el primero, en atención a las derrotas sufridas en el distrito federal y a las curules federales que le arrebató MORENA, en tanto que el Partido del Trabajo, perdió el registro.

En esas condiciones MORENA se levantó como el gran triunfador en estas elecciones  intermedias y se dice preparado para los comicios  donde se elegirá a Presidente de la República en el año de 2018, donde con toda seguridad Andrés Manuel López Obrador, será su abanderado.

Lo más sobresaliente sin duda, es el resultado que obtienen algunos candidatos independientes como “El Bronco” que ganó la Gubernatura de Nuevo León, lo cual es plausible y demuestra a los mexicanos que si podemos contender como independieres, apartándonos de la partidocracia.

Existen desde luego detractores, que señalan que Jaime Rodríguez “el  Bronco”, es un candidato construido desde el poder y que se engañó al electorado neoleonés, pues sostienen que dicho personaje depende del sistema.

Los procesos electorales siempre nos dejan enseñanzas, el actual, no sólo nos mostró el hartazgo de un pueblo cansado e incrédulo, con una absoluta desconfianza a las instituciones,  a los partidos políticos, motivo por el cual dieron su voto a un candidato independiente, esto es lo importante y trascendente.

Que  la sociedad se haya  dado  cuenta que es posible impulsar a personas ajenas a la partidocracia y a la clase política en general, es lo que se debe destacar, más allá de que sea otro engaño de quienes detentan el poder, pues de ser así, en su actuación, están cavando su propia tumba; adiós a los partidos políticos y a un sistema en general agotado.

Hay quienes se empeñan en utilizar un discurso viejo y acabado, sosteniendo que estas elecciones son muestras de un ejercicio democrático, en el que la población antepone los intereses de la nación,  lo cual dista mucho de la realidad.

Oficialmente se habla que la participación fue en términos generales de un 47%  del padrón electoral y que los votos nulos fueron en la misma proporción que procesos anteriores, sin embargo, sabemos que esto no fue así.

La participación en algunos lugares del país como en Guanajuato y caso concreto en León, fue muy por debajo de ese porcentaje manejado por el INE; las casillas estaban solas en toda la ciudad.

Si bien a nivel federal el PRI conserva lo que le importaba y tendrá mayoría de diputados, en el Estado, la actuación de la dirigencia y los paseantes delegados que tanto dañan al priismo, fue un rotundo fracaso.

Un desconocido dirigente estatal, sin oficio político, sin trabajo, sin conocimiento de la militancia del tricolor, ajeno y ausente a esta,  pero muy bueno para colarse y obtener él y sus cuates posiciones plurinominales, es lo que sobresale en esta pésima gestión, si es que existió.

Los grupos que lo apoyaron ya se dieron cuenta de la equivocación que cometieron, simplemente el señor y los delegados no hicieron nada, ahí los números, hace algunos meses señalé en este mismo espacio, la intromisión de estos señores que vienen a todo, menos a trabajar.

Reitero, los vergonzosos resultados en todo el estado para el PRI, demuestran la falta de trabajo y una gran equivocación en la elección y designación de candidatos en algunos municipios, Celaya e Irapuato son prueba de ello.

En la llamada Joya de la Corona, hasta con la cuchara le dieron a la alianza, traiciones, deslealtades, reclamos, falta de recursos, ingenuidad, inexperiencia, falta de trabajo y pleitos contribuyeron a la derrota de José Ángel Córdova Villalobos.

Se escuchan reclamos y lamentos acusando a Gobierno del Estado de haber operado con bastantes recursos públicos en esta elección no sólo en León sino en todo el Estado y a eso atribuyen la derrota algunos militantes de los partidos derrotados.

Sin descartar lo anterior y reprobando desde luego el uso del erario público, nos preguntamos: ¿qué se hizo por parte de la alianza para contrarrestar este tipo de operativos; se diseñó una estrategia; se alertó a las autoridades electorales y se tomaron las medidas adecuadas para evitarlo?

Tal parece que no se contó con una estrategia que permitiera desarticular el operativo estatal en apoyo a la causa azul y si esta existió, pues fue un rotundo fracaso y ahí están los números.

No se trata de buscar culpables en el equipo y partidos que apoyaron al galeno leonés, pero es importante saber las causas y deslindar responsabilidades, pues la forma en que se perdió, resulta inédita.

¿Qué pasó con el voto duro del PRI?, tal parece que no salió a votar, ¿qué desmotivó a esa militancia leal, que en cada elección acude a sufragar?, ¿por qué ahora no lo hicieron?; debe ser analizado responsablemente, pues no se trata de un tema menor.

La próxima semana abordaremos la última parte. 

ftotrejo@gmail.com