Un año de bajo crecimiento económico, marchas, desastres y futbol

Está por concluir este año de 2013, sin que para los mexicanos haya significado un año importante en rubros de trascendencia nacional, por el contrario, estos 11 meses transcurridos, nos dejan un mal sabor de boca.

En materia económica, de un pronóstico de crecimiento del PIB para el presente año de 3.9%, el Gobierno Federal rectificó, al 1.3 por ciento; aunque grupos financieros como BBVA- BAMCOMER, lo sitúa por debajo del 1.2 por  ciento, al igual que la Organización para el Crecimiento de la Economía, por sus siglas OCDE.

Las causas del bajo crecimiento de la economía nacional, son varias y algunas incluso se podrán emplear como pretexto y argumento estéril para justificar este inédito crecimiento del producto interno bruto en nuestro país; lo cierto es, que los ciudadanos de a pie, no conocemos de esos tecnicismos, pero sí sufrimos en carne propia las consecuencias.

La reforma laboral aprobada a finales del año pasado, la educativa y fiscal en este año, no abonan hasta ahora de forma palpable en la economía nacional, por el contrario, la percepción es, que en esto de los dineros, estamos peor que hace un año.

El año pasado, fue igualmente de un bajo crecimiento y lo  consideramos como uno de los peores años, sin embargo, este 2013, superó negativamente el anterior y lo cierto es que los bolsillos de los mexicanos están vacios.

Sabemos que es temprano, para que reformas como la fiscal, rinda  frutos si es que se logra y que igualmente el actual gobierno está arrancando, pero como ya lo hemos comentado, en temas tan sensibles socialmente, la población no puede esperar.

Lo que sí es cierto y objetivamente palpable, es el caos que miles de manifestantes, principalmente “maestros”, causan y siguen generando en el Distrito Federal y en algunos otros estados del país; plantones, agresiones, caos vial, son fotografías diarias del acontecer en la capital del país.

Bloqueos  en  calles,  edificios públicos como el aeropuerto de la ciudad de México en más de una ocasión,  generan irritabilidad e impotencia; miles de afectados, no sólo a los capitalinos, también a un gran número de visitantes.

Existe pasividad de las autoridades competentes, tanto del Gobierno de la Ciudad de México, como las áreas Federales responsables, afectan a toda una ciudad que se convirtió en rehén de estos grupos y lo más grave es, que no se ve a corto plazo, que estos plantones y marchas terminen.

Algo para el anecdotario, es que ahora existen marchas contra las marchas, es decir, miles de afectados con estas conductas toleradas por las autoridades, ahora también se manifiestan por la pasividad de quienes se suponen tienen la obligación de evitarlas.

Comerciantes, meseros y prestadores de servicios afectados, principalmente de las zonas convergentes al monumento a la Revolución,  ya están cansados de tanto plantón y marcha que daña a sus comercios, muchos de los cuales, prácticamente han cerrado sus establecimientos.

Y este cabalístico 13, que aún no termina, trajo consigo lluvias torrenciales inéditas, que ocasionaron graves daños, si bien es cierto por la naturaleza, también obedeció a la corrupción en muchas partes del país, fundamentalmente en Guerrero, donde autoridades permitieron asentamientos habitacionales, en zonas inadecuadas.

Los daños causados por “Ingrid” y “Manuel”, fueron bastos y demostraron nuevamente, la ineptitud de organismos gubernamentales de protección civil y otras autoridades relacionadas con los eventos.

El discurso político como siempre, fue que se castigaría a los responsables y a la fecha, las cosas están como siempre, es decir, igual y los responsables de muertes, heridos y daños, gozan de total impunidad.

La delincuencia organizada o no organizada, hizo de las suyas este año y a lo largo y ancho del país,  este tema tan lacerante para la población no  mejoró y en algunos lugares empeora, ojalá por bien de todos, esta disminuya rápidamente.

Y en este canijo año, por poco y nos quedamos sin futbol, estuvimos a punto de ser eliminados de la copa del mundo, lo cual hubiera sido un verdadero desastre nacional.

En este, como muchos otros países, el soccer es más que un deporte, sobre todo para las televisoras y grupos relacionados con el futbol, la pésima actuación en todo el año de la selección nacional, nos colocó en el filo de la navaja.

Pero como siempre, con todo un bum  mediático, desveladas, crudas espantosas, sobresaltos al ver los gestos del horrible Peralta y una que otra mentada, o mejor dicho muchas para los federativos de este deporte, logramos el boleto, sólo esperemos que haya valido la pena.

Total, que este año nos fue como en feria, ni reintegros sacamos en la lotería, esperemos que el que siga sea mejor para todos y a los que la fortuna y la vida les sonrieron, felicidades.

A los que no corrieron con esa suerte,  como dijo mi cuate Juanito, sólo se puede componer, si la fiera logra el campeonato, será?