¿Y la certeza jurídica?

Muchas han sido las reformas legales en los últimos años a distintos y numerosos ordenamientos legales, pero también se han creado diferentes legislaciones necesarias y urgentes, por desgracia, no todas cumplen la claridad necesaria.

Cuando la norma jurídica no es clara, se recurre a la interpretación de los Tribunales Federales, en quienes recae la responsabilidad de una adecuada y debida explicación, sin embargo, desde nuestro punto de vista existe un exceso y abuso en este renglón.

La jurisprudencia, es el resultado de las interpretaciones normativas, pero es incuestionable que existe en nuestro país muchísima jurisprudencia, es decir, bastantes análisis a los distintos ordenamientos legales.

En este mismo espacio, hemos señalado que la Jurisprudencia es una fuente supletoria del Derecho, teóricamente y en apariencia, no puede estar por encima de la norma, pero, en la praxis las cosas son distintas y la jurisprudencia cuya aplicación por cierto, es obligatoria, se emplea privilegiándola sobre el derecho positivo.

En la práctica, nuestro sistema jurídico se convierte al igual que nuestro vecino país del norte, en un derecho de precedentes, pues acudimos indiscriminadamente a la interpretación ya existentes sobre determinado precepto, prevaleciendo el análisis.

El problema del exceso de jurisprudencia, genera incertidumbre y ausencia de certeza jurídica, pues la interpretación normativa, cambia de acuerdo a las regiones o legislaciones, lo cual pareciera normal, sin embargo,  el contenido el artículo materia del análisis es el mismo y se concibe diferente.

Existen mecanismos legales para solucionar ese problema como lo es la jurisprudencia por contradicción, pero aun en esos casos, los criterios cambian y surge el abandono del criterio asumido por otro diferente.

La nueva Ley de Amparo evitará muchos de estos problemas pero no en forma total, recientemente la Suprema Corte de Justicia de La Nación asumió el siguiente criterio:

“Que todas las actuaciones judiciales deben contener no sólo las firmas de los funcionarios, también su nombre”.

Lo anterior es correcto desde cualquier ángulo en que se quiera observar, dado que es lógico y necesario que se contengan nombre y firma de aquellos funcionarios que emiten una resolución judicial.

El problema es que muchas legislaciones federales y locales no contenían la obligación de contener el nombre del Secretario, sólo su firma y nombre del juez y su firma y al amparo de dicha jurisprudencia o criterio, muchos pero muchos procesos de todo tipo, fueron declarados nulos en ciertas actuaciones.

Incluso los propios tribunales federales, jueces de distrito, Unitarios y Colegiados en forma oficiosa y desde luego por estadística en otros casos, decidieron declarar nulas ciertas actuaciones y en algunos casos representa el trabajo de años.

Qué pasó con la seguridad jurídica? En forma increíble el texto de la jurisprudencia por contradicción, pronunciada el 9 de octubre del 2013, por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, argumenta la seguridad jurídica y principio de legalidad.

El criterio de fondo no está cuestionado, el problema es la declaración de invalidez de las actuaciones que carecen del nombre del secretario casi en todos los casos, ¿qué pasó  con resoluciones firmes que fueron incluso sancionadas por tribunales federales? donde quedó la certeza y seguridad jurídica.

Lamentable resulta el actuar de Tribunales Federales que en base a dicho criterio jurisprudencial por contradicción de tesis, están declarando nulas o inválidas las actuaciones judiciales en forma oficiosa, desde nuestro punto de vista se trasgreden diversas disposiciones legales.

La nueva Ley de Amparo es muy clara en el precepto 217 al sostener:

,”La Jurisprudencia en ningún caso tendrá efecto retroactivo en perjuicio de alguna persona..”

A pesar de dicha prohibición, nuevamente el criterio sobre la norma; hay quienes sostienen entre otras causas que no se trata de irretroactividad, argumentos  hay muchos para quienes no la aplican.

El problema puede ser mayúsculo, algo se tiene que hacer, la salida es la aclaración al criterio asumido en la contradicción de tesis; no sería la primera ocasión que lo hiciera.

La semana entrante continuaremos con este tema al igual que con el arraigo, pues en menudo problema se metieron al haberlo declarado inconstitucional en los estados.

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