Payasos, futbolistas, artistas y hasta políticos en las próximas elecciones

¡Qué vergüenza!, señalan ciudadanos de esta nación al considerar la posibilidad de que personajes del mundo artístico, la farándula y el deporte participen y contiendan a distintos cargos de elección popular.

Sin embargo, hay quienes por el contrario sostienen que la intervención de estos personajes, viene a mejorar la calidad de los políticos que tradicionalmente conocemos, pues en materia de honestidad, están muy por encima del político mexicano.

En cuanto a espectáculo, dentro y fuera de los recintos parlamentarios, federales y locales, presidencias municipales, Palacios de Gobierno estatales, superan con creces a la clase política, al menos los primeros, son verdaderamente profesionales.

En cuanto a la credibilidad artistas, payasos, deportistas y otros personajes afines, con toda seguridad están mejor posicionados que el grueso de la clase política mexicana y si a encuestas nos vamos tendríamos la confirmación.

No es la primera ocasión en que los famosos intervienen en política, muchos hombres y mujeres con gran popularidad han pasado a engrosar las listas de diputados y hasta senadores de la república y desde luego cargos en esferas locales.

Probablemente  de los más recordados por su enorme popularidad, sean Raúl el “Ratón” Macías, asambleísta en el Distrito Federal en el Barrio de Tepito, al igual que el famoso Rubén el “Púas” Olivares,  quien por la bebida no trascendió dentro del entonces Partido de los Trabajadores.

Pero en la actualidad tenemos varios deportistas que ocupan curules federales, es el caso de la velocista y medallista olímpica Ana Gabriela Guevara, quien después de hacerse cargo del Deporte en el Distrito Federal, hoy es Senadora por Sonora.

Lo mismo acontece con Felipe, el “Tibio” Muñoz,  medallista en el año de 1968, quien duró  5 años  al frente del Comité Olímpico Mexicano y  ahora funge como Diputado Federal, por el  Partido Revolucionario Institucional.

El hartazgo de la ciudadanía en este tema de la política, la falta de credibilidad a quienes conforman esta clase, la  percepción ciudadana de relacionarla con la  corrupción e impunidad es inevitable, será por ello la aparición “masiva” de estos famosos.

Si bien, en nuestro país no es la primer ocasión en que participan en política personas conocidas popularmente en el medio del espectáculo en general, lo cierto es que ahora su participación es basta.

Actores como Alejandro Camacho, Laura Zapata, Carmen Salinas,  la cantante Yuri, el payaso lagrimita, el futbolista Cuauhtémoc Blanco y hasta el médico naturista Abel Cruz, entre otros, están por subirse a la contienda electoral.

Habrá que esperar quienes logran colarse y cuál será su participación, lo cierto es que en muchos casos, para bien o para mal, se tomará como broma por una parte de la ciudadanía, pero habrá otros que con seguridad, votaran por ellos.

El perfil que el político debe tener, sus cualidades y sensibilidad social, pueden pasar a segundo plano, pues quienes se han dedicado a ello no han demostrarlo que las tengan.

¿Será tiempo de que se busquen otros perfiles y otro tipo de ciudadanos ajenos en principio a la política? o ¿será más de lo mismo?; pues al contender por cualquiera de los partidos que forman el sistema político mexicano, pasarán a ser parte de este.

En el pasado este tipo de figuras públicas, pasaron de noche, al menos la gran mayoría, algunos ni siquiera lograron las candidaturas buscadas, Carlos Hermosillo, Fernando Platas, Víctor Estrada se quedaron con las ganas.

Sin embargo Iridia Salazar, el propio Ratón Macías y Ana Gabriela Guevara hasta la fecha y  varios famosos, no lograron trascender, pues por desgracia el sistema de partidos los absorbe  y terminan por convertirse en un político más.

Como cualquier ciudadano mexicano en uso de sus derechos, actrices, payasos, deportistas y la persona que quiera pueden participar en política, no se le puede limitar intervención a nadie y los partidos por lo que se observa, buscan la popularidad que les permita lograr mayores votos.

Pero hay políticos que por sus antecedentes deben quedarse en casita y buscar otras actividades, sin embargo, el cinismo prevalece en todos los partidos políticos y en la Administración Pública en general.

Ejemplo de lo anterior es la propuesta de Eduardo Medina Mora como Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; ¿qué merecimientos tiene dicho funcionario para ocupar este cargo?; ¿Quién aconseja al Presidente Peña Nieto?

Recordemos el paso de Medina Mora por el CISEN (Centro de Investigación y Seguridad Nacional)  el cual quedó desarticulado e inoperante, después de haber sido de gran apoyo en labores de inteligencia a nivel nacional.

Vienen los comicios en unos meses más y habrá que estar atentos al proceso electoral en general, la ciudadanía ya no se convence con espejitos ni despensas, los discursos floridos y rimbombantes pasaron a la historia.

Las promesas de campaña, ya sabemos que no se cumplen, el ingenio  tendrá que ser mayor para tratar de convencer a un electorado que por primera vez, no tiene preferencia.

ftotrejo@gmail.com