Elección de dirigencia estatal priista

El próximo domingo se llevará a cabo la elección de la Dirigencia Estatal del Partido Revolucionario Institucional, los consejeros de dicho instituto político tendremos la obligación y el derecho de acudir a sufragar y elegirla.

Cualquiera que sea el resultado deberá ser respetado por los dos restantes contrincantes, esperemos que tanto en los electores como en los candidatos exista la prudencia y la madurez política suficiente para reconocer al  que mayor votación obtenga, pero también para trabajar en unidad.

No podemos negar que en Guanajuato existen grupos, que muy poco tienen en común y que apoyan a distintos candidatos, la poca afinidad y marcada diferencia  no pueden ser causa  de discordia o encono.

La nueva dirigencia tendrá  una tarea difícil, además del   trabajo político, el factor  tiempo se convierte en  su principal enemigo, pues  los nuevos conductores  tendrán en pocos meses  que cambiarle radicalmente el rostro al partido político que representan.

Bastante difícil será la actividad para presidente y secretaria, como  para agregarle otras tareas propias de sanación posteriores a un proceso electoral interno; candidatos y militancia, deberán mostrar plena madurez para acatar la voluntad de la mayoría.

Ya no podemos permitirnos otra reacción que no sea la del respeto absoluto a resultados, a sumarnos a quien vaya a representarnos en nuestro partido, otra respuesta a la elección sería lamentable y retrograda, debemos demostrar que los tiempos nuevos  nos exigen respuestas sensatas que hemos cambiado para bien.

El cambio de coordinador en la fracción tricolor en el congreso del Estado,  no debe afectar en absoluto el comportamiento de los grupos y la forma en que se dio de ser cuestionada, deberá ser materia de análisis en otros tiempos.

Aparentemente, la mayoría de los diputados del Revolucionario Institucional apoyan a la misma fórmula, de ahí que esperemos que bajo esas condiciones, el trabajo legislativo de la fracción no se vea afectado y le brinden apoyo a quien obtenga el triunfo.

Los dirigentes de sectores y organizaciones  y todos aquellos militantes priistas que tienen la fortuna de tener una importante ascendencia hacia el interior del Instituto político, deben ser los primeros en reconocer los resultados que arroje la elección del próximo domingo.

Ya en alguna otra colaboración al inicio de este proceso, o mejor dicho en la espera de la convocatoria, me refería a los tres candidatos a ocupar la dirigencia del PRI en el Estado y señalé desde mi óptica, quien tenía mayores posibilidades de triunfo.

No descarté a nadie aunque me hicieron ciertas aclaraciones, continúo sosteniendo que veo mejor posicionado a Alejandro Lara, pero ello no significa que Jaime Martínez Tapia  o que Santiago García, no tengan posibilidades.

Seremos los consejeros del partido quienes el  domingo próximo definamos a nuestros dirigentes en el Directivo Estatal del PRI, no se trata de un tema menor, la capacidad y oficio  político es determinante en estos cargos y quienes lo ostenten deben cumplir mínimo con este perfil.

El conocimiento de los principales actores políticos en la entidad, la conformación de los grupos, el trabajo que estos realizan o simplemente dejaron de hacer, debe ser parte del conocimiento de la nueva dirigencia.

El interés que algunos priistas, en lo individual o en grupo,  puedan tener en estas elecciones, debe ser abandonado y buscar que se respete la decisión de la mayoría aunque no sea la que les guste.

Por desgracia, esos intereses personales o grupales, son los que terminan lastimando al PRI, existen ciertos personajes que se creen dueños del partido y cualquier hecho que no sea de su agrado es cuestionado.

A esos priistas debemos demostrarles que como siempre debe ser la mayoría, la militancia somos el partido, no podemos estar supeditados a intereses de personas o colectivos.

Además de todo lo anterior, se  presentan elecciones de comités municipales, que por bien de todos esperemos sean pospuestas y se lleven a cabo para mejor ocasión.

Llevar a efecto esas elecciones en los municipios, además del tiempo y trabajo político que ello implica, generaría muy probablemente, problemas de otro tipo, tales como enfrentamientos y desgastes innecesarios, que bien pueden dejarse para mejores tiempos. 

El domingo entrante, acudamos los priistas a votar por la formula que más nos convenza, hagamos el análisis correspondiente y que sea esta, si no una fiesta, sí una jornada transparente y madura en el comportamiento de los priistas del terruño.    

Suerte a las tres formulas y que gane la que convenza a la mayoría de consejeros, el  adversario político de verdad se encuentra enfrente, nosotros estamos en un proceso interno, debemos enfrentarlo con ejemplo.

ftotrejo@gmail.com