Carta a los Reyes Magos

Este año, me porté muy bien, pues para iniciar, no me dedico a la política ni soy servidor público, lo que de alguna manera garantiza mi buen comportamiento y me permite pedirles  algunas cosas que en principio parecen imposibles pero ustedes todo lo pueden.

Como las peticiones que se contienen en esta carta no son sólo para el que las solicita, estas son más de tres; muchas más, pero se justifica, porque la gran mayoría de habitantes de este país coincidimos con los mismos reclamos, perdón peticiones.

1.- Que desaparezcan la totalidad de candidaturas  a diputados plurinominales, lo que permitirá un ahorro importante al erario nacional.

2.- Que se les pague a los legisladores de acuerdo a la productividad  legislativa que realicen, fundamentalmente en base a las propuestas de ley presentadas y que sean aprobadas.

3.- Que se les descuenten de su sueldo, las inasistencias a las sesiones de la Cámara correspondiente, así como a las reuniones de las comisiones asignadas.

4.-  Que todos los  aspirantes a un cargo de elección popular, así como el resto de servidores públicos de los tres niveles de gobierno, pasen un examen no sólo de control de confianza, sino también de aptitudes y conocimientos, pues resulta vergonzoso el actuar de muchos de ellos.

5.- Que se aprueben a la brevedad las reformas secundarias en el Congreso de la Unión, a fin de obtener los resultados de las reformas estructurales aprobadas.

6.- Que se aprueben urgentemente, las iniciativas de ley y reformas necesarias para el Sistema Nacional Anticorrupción, pues de nada sirven las reformas estructurales, si continuamos con la pasividad en materia de impunidad y corrupción.

7.- Que se pase de las reformas llamadas estructurales, a las reformas urgentes y necesarias para la sociedad; en materia de procuración e impartición de justicia,  de seguridad, pues este tema sigue lacerando a todos los mexicanos, en fin abordar temas estrictamente sociales.

8.- Que se disminuya el presupuesto al INE (Instituto Nacional Electoral), así como las  prerrogativas económicas a los partidos políticos.

9.- Que se prohíba tajantemente la aportación de recursos privados en las campañas políticas, pues son estas aportaciones, las que entre otras cosas, generan compromisos y corrupción en los gobiernos. 

10.- Que se reactive la economía y se vea reflejada objetivamente en todos y cada uno  de los bolsillos de los mexicanos.

11.- Que todas las reformas y nuevas leyes cumplan en la práctica con las expectativas que las crean, a fin de que contemos con legislaciones acordes a las necesidades sociales y se reflejen en los hechos.

12.- Que se castigue con todo el rigor de la ley, a quienes han cometido crímenes de todo tipo a lo largo y ancho del país, pues a la fecha, las autoridades no  dan resultados.

13.- Que se disminuya a los niveles más bajos posibles, la inseguridad, la corrupción e impunidad, castigando a todo aquel que infrinja la ley sin importar quienes sean.

14.- Aunque difícil, que cada vez haya mejores políticos y funcionarios públicos comprometidos con su país, porque a pesar de ser pocos, existen.

15.- En conclusión queridos Reyes Magos, queremos tener paz, tranquilidad, una economía sana, con crecimiento, donde la corrupción e impunidad sean la excepción y no la regla. 

De acuerdo a la tradición, son los niños quienes hacen peticiones a los Santos Reyes Magos de Oriente, como se les conoce en algunas religiones, sobre todo en la católica, pero no existe impedimento para que los adultos hagan lo propio e incluso se excedan en solicitudes.

Cuando los Reyes de Oriente, citados en el evangelio por Mateo, buscan al rey de los judíos y son guiados por una estrella hasta el pesebre que se encontraba en Belén, llevaron como regalos al niño recién nacido Jesús de Nazaret, oro, incienso y mirra; nadie se los pidió, fue un acto de voluntad para adorar al Rey.

En el evangelio, no se señala cuantos Reyes Magos acudieron, no se conoce sus nombres, así como el lugar de procedencia, sólo se establece que provenían de Oriente y que acudieron a adorar al niño Jesús.

Con el paso del tiempo y de acuerdo a tradiciones, se ha llegado a señalar que eran 3 o 4, e incluso se les añadió nombre a tres de ellos, identificándolos como Melchor, Gaspar y Baltazar, como se les conoce prácticamente en la comunidad católica de habla hispana.

Pues bien, esperamos que estos reyes magos transportados en su elefante, camello y caballo respectivamente, se den un tiempecito y  dirijan su camino a nuestro México que tanto los necesita y que cumplan los deseos de millones de mexicanos.

Por cierto queridos Melchor, Gaspar y Baltazar, también les pido que ya no haya gasolinazos y abusando de la pluma y a título personal, que mi fiera sea campeón.

ftotrejo@gmail.com