Siete puntos

La terquedad de la pobreza

De 97.4 millones de pobres que teníamos en el 2012, ahora ya rebasamos los 100 millones, según  la encuesta del INEGI.

1. Cuando estaba en su apogeo la teología de la liberación, hacia fines de los años 70, alguien preguntó al peruano Gustavo Gutiérrez, el fundador de ese movimiento teológico, el porqué se refería con tanta insistencia al tema de la pobreza. En todos sus escritos hablaba de la opción por los pobres, de su necesaria liberación, de las causas estructurales que producían ese flagelo. El teólogo, pidiendo a su interlocutor que salieran a la calle –en una barriada popular de Lima–, preguntó a su vez: ¿qué ves? Y contestó: pobres.

2. Referirse al tema de la pobreza en México, como lo he hecho en esta columna varias veces, no obedece a otra cosa más que a señalar algo que es evidente. Sin embargo, y por vivir en nuestra burbuja de cristal, en la que todo parece ser de color rosa, conviene sustentar la idea de que la pobreza no sólo permanece en nuestro país, sino que sigue aumentando. Contamos con dos fuentes recientes que nos revelan la situación actual de la pobreza en México: la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, elaborada por…

3. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el 2014, y el trabajo de Julio Boltvinik, investigador del Colegio de México, titulado “Evolución de la pobreza y estratificación social en México 2012-2014”. Esta investigación, a diferencia de la encuesta del INEGI, ofrece datos comparativos de los últimos tres años, correspondientes ya a la administración del presidente Peña Nieto. Durante esta primera mitad del sexenio, el total de población en pobreza pasó del 83.08 al 84.30 por ciento. La clase media bajó de 8.14 a 6.78 por ciento.

4. De 97.4 millones de pobres que teníamos en el 2012, ahora ya rebasamos los 100 millones. ¿En qué se basa este trabajo? Precisamente en la encuesta del INEGI. Su método de medición tomó en cuenta 17 necesidades básicas –sí, 17–, como acceso al alimento, energía eléctrica, vivienda, seguridad social, combustible, recreación y equipo doméstico. Más datos. El 10 por ciento de los hogares más ricos, en promedio, ingresa 46 mil 928 pesos mensualmente. El 10 por ciento de los hogares más pobres sólo 2 mil 572 pesos al mes.

5. Pasan los años, los sexenios, los Pronasoles y las Oportunidades, deambulan l@s secretari@s de Desarrollo Social, cambian los nombres de los programas, y la pobreza sigue ahí, terca. Las cifras de las encuestas, siempre alarmantes, las combatimos con consideraciones morales: l@s pobres son flojos, no quieren trabajar; l@s migrantes y exiliad@s, el nuevo rostro de la pobreza, sólo vienen a nuestro país, a nuestro Monterrey, a robarnos y a quitarnos los empleos, ya de por sí pocos y mal pagados.

6. A la terca pobreza la negamos o la disculpamos, la justificamos. No es cierto que exista como aparece en los números del INEGI, argumentamos, y la prueba es que todas las empleadas domésticas traen celular cuando van al súper a comprar el mandado; la pobreza forma parte esencial del ser humano –filosofamos–, así lo dijo Jesucristo: “A los pobres siempre los tendrán con ustedes” (Mateo 26,11); los ricos son los que producen y generan puestos de trabajo… la pobreza es un equilibrio humano… no todos pueden ser ricos.

7. Pero no somos tan desalmados, y lo mismo ayudamos a causas nobles, a nivel individual, como nos enteramos de los programas gubernamentales para el combate a la pobreza. Vamos, hasta las empresas se autodefinen socialmente responsables cuando dan alguna ayuda a asociaciones benéficas. Y pasan los años. Cayó el socialismo y triunfó el capitalismo. Llega El Bronco y con él las esperanzas de muchísima gente. Sin embargo, mientras no combatamos de manera estructural a la pobreza, ahí seguirá… terca.

papacomeister@gmail.com