Siete puntos

Opus 102.1: ¿Del estado o del Gobierno?

1.. La teoría política clásica ha distinguido entre Estado y gobierno. El primero es una organización jurídica que coordina varias instituciones para regular la vida de la sociedad en un territorio específico. El segundo es su poder ejecutivo. El Estado permanece, es por naturaleza estable; los gobiernos cambian, cada tres o seis años. Nuestro estado es Nuevo León, y así lo será, y podemos tener, como hemos tenido, diferentes formas de Gobierno. Radio NL, y en especial Opus 102.1: ¿es del estado de Nuevo León o del Gobierno en turno?

2. Hace ya muchos años me invitaron a colaborar como analista social en uno de sus noticieros. Coincidí con personas pertenecientes a todos los partidos políticos, a empresas y universidades, a diferentes confesiones religiosas, a destacados representantes de las más diversas manifestaciones de la cultura nuevoleonesa. Los gobiernos de aquel entonces, priistas y panistas, nunca entendieron que Radio y TV NL fueran sus órganos de comunicación, ni mucho menos sus voceros propagandísticos. Eran espacios de la sociedad neolonesa.

3. Ahora que se ha cambiado la estación a AM, y que será suplida por “Radio Libertad”, primero se nos dijo que la razón era muy sencilla: pocas personas la escuchaban, por su programación preferente de la llamada música clásica. Había que introducir otros géneros musicales –continuaba la justificación–, para llegar a públicos más amplios y populares. De inmediato surgió la discusión sobre si es necesario o no contar con espacios dedicados a Bach, Beethoven y Mozart, o cederlos para escuchar cumbias colombianas y música rapera.

4. Pero no. Esa no era la verdadera razón. Ahora se nos dice que en esa frecuencia se difundirá información oficial, es decir, propaganda, que “también es cultura” –lo cual podremos analizar después. No se trata de satisfacer la necesidad que tienen los oyentes de escuchar a bandas sinaloenses o a corridos norteños; tampoco, como se supuso por la incorporación de programas motivacionales, se pretende mejorar la autoestima de la ciudadanía o resolver sus problemas afectivos. No. Lo que se busca es transmitir propaganda…

5. … gubernamental. De satisfacer las necesidades del patrón, la ciudadanía, se pasa ahora a resolver los requerimientos del empleado, el gobierno. O sea, se busca convertir en difusora gubernamental a un medio que nació como espacio estatal. Ya no será la sociedad neolonesa la que allí se exprese sino sus gobernantes. Los impuestos que pagamos, con los que se sostienen las transmisiones, servirán ya no para cultivar el espíritu con una música que invita a la reflexión y al trabajo, sino para enterarnos de supuestos logros administrativos.

6. Más allá de que el medio se utilice para fines personales, como se sospecha, estamos ante un problema estricto de ciencia política. Un gobierno, cualquiera que sea su color, no puede apropiarse un espacio que no es suyo, sino del estado. El Gobierno tiene el encargo, sí, de administrar las instituciones que están al servicio de la sociedad, pero no de tergiversar su misión. Ojalá así se entienda y se dé marcha atrás con una decisión que desilusiona a amplios sectores de la ciudadanía, y que va en contra de los postulados básicos de la ciencia política.

7. Cierre ciclónico. Un buen liderazgo se distingue por conservar a los mejores talentos que existen en una institución. Consuelo Bañuelos, brillante, honesta, ha trabajado toda su vida, impulsada por su fe cristiana y su sensibilidad social, en favor de lo que Francisco de Roma llama las periferias existenciales. Se sumó al actual proyecto gubernamental, como colaboradora, no funcionaria –no cobró salario– para impulsar el programa Aliados Contigo, que buscaba combatir la pobreza en las zonas más marginadas del estado. Ya no más. 

papacomeister@gmail.com