Siete puntos

El liderazgo de Peña Nieto

1. No sólo simpatizantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI), sino diferentes analistas políticos y sociales, han manifestado su positivo asombro ante el desempeño de Enrique Peña Nieto como Presidente de la República. Ha sacado buenas calificaciones en los primeros dos años de su gestión.

2. Las diferentes reformas estructurales que ha promovido, en especial la energética, le han hecho encontrar el respaldo de muchas personalidades no sólo al interior de nuestro país, sino en el concierto internacional. Contrasta esta aprobación con las descalificaciones que tuvo durante su campaña.

3. Pero: ¿es Peña Nieto un verdadero líder o simplemente ha sabido conducir sus proyectos con eficacia? ¿Estamos ante un estadista, capaz de convencer a sus enemigos del rumbo que quiere dar a nuestro país, o es sólo un hábil funcionario que ha capitalizado errores ajenos?

4. Por principio de cuentas, su astucia está fuera de discusión. La habilidad con la que condujo el proceso de aceptación para sus reformas es también admirable, y nos preguntamos cómo le hizo para que PAN y PRD aparezcan hoy sumisos, preocupados sólo por sus problemas internos.

5. Sin embargo, persiste la pregunta sobre la naturaleza de su liderazgo. Recordemos que un líder se distingue de los jefes por estas características: inspira confianza y no miedo, busca servir y no mandar, es el primero en llegar y el último en irse, convence, motiva, da ejemplo.

6. ¿Tiene Peña Nieto esas cualidades? Ha demostrado astucia, manejo político, capacidad de negociación, colmillo retorcido gracias a la escuela priista que trae desde su juventud, habilidad para asimilar las derrotas que su partido sufrió recientemente, excelente acceso a los medios de comunicación.

7. Pero falta por ver si las referidas reformas, argumento fundamental para tener un juicio positivo sobre el Presidente, se pueden instrumentar de manera correcta, evitando, sobre todo, el riesgo de la corrupción administrativa. Si la ataca de manera frontal, quizá sólo entonces hablaremos de un líder.

papacomeister@gmail.com