Siete puntos

¿Cómo iniciamos el 2016?...

1.... mal, al menos así parece. Y no es que sea pesimista, creo. Sólo basta con abrir la ventana de la información para darnos cuenta del año que nos espera. Claro. Como en todos los fenómenos sociales, y el 2016 no será la excepción, de seguro tendremos acontecimientos luminosos, que engrandecerán a nuestro Estado, pero las perspectivas no son muy alentadoras, y el cielo nuevoleonés se ve más bien oscuro. Tanto en lo económico, como en lo político y lo social, el panorama luce, para decirlo con palabras menos catastróficas, complicado.

2. El pasado lunes, y como un anticipo de lo que sucederá en los próximos 12 meses, las bolsas de todo el mundo se cayeron, los precios del petróleo continúan más bajos que nunca, y el dólar en su punto más alto. Entre nosotros, la decisión de cobrar el Metro los domingos, respaldada por quienes veían en esa gratuidad un gesto electoral o paternalista, afectará de cualquier manera a miles de pobres que usaban el servicio para salir a pasear en el día de asueto, visitar a la familia, orearse un poco, turistear por el centro de Monterrey.

3. En el terreno político, y a la mitad exacta de su gestión, la imagen del presidente Peña Nieto está tocando fondo. El New York Times le acaba de dedicar un flamígero editorial, afirmando que el actual Presidente de México no será recordado por sus reformas estructurales o por liderar la transformación nacional, sino por evitar la necesaria rendición de cuentas. La Casa Blanca, la fuga del Chapo Guzmán y los 43 desaparecidos de Ayotzinapa son, para el periódico norteamericano, pruebas de esta opacidad presidencial. Esto a nivel nacional.

4. Aquí, y después de la borrachera cívica de las pasadas elecciones, la resaca comienza a afectarnos. Las pugnas entre la administración gubernamental y el Congreso permanecen vivas; los pleitos familiares en la cúpula del poder distraen al respetable, pero no ocultan una decepción que comienza a generalizarse en la ciudadanía, al no ver concretados los proyectos que tanto la ilusionaron: ¿Y la Sociedad Civil? ¿Y los miles que votaron el pasado 7 de junio? Dormidos y en espera, quizá, de próximas elecciones, para ser ciudadanos de nuevo.

5. Pero es en el ámbito de lo social en donde el año ha iniciado con más nubarrones por la nueva irrupción de la violencia. Apenas con un día en su gestión, fue ultimada Gisela Mota, alcaldesa de Temixco, Morelos. Su asesinato se da en el marco, según las autoridades, de la disputa por la zona que llevan a cabo los grupos criminales Guerreros Unidos y Los Rojos. La tragedia se adereza, día a día, por la disputa que llevan a cabo Cuauhtémoc Blanco, el ex futbolista convertido en alcalde de Cuernavaca, y el gobernador de Morelos, Graco Ramírez.

6. Informes de ejecuciones, secuestros y asesinatos circulan por todos los diarios del país, y la inseguridad parece instalarse de nuevo en nuestro Estado. Las notas rojas comienzan a destacar en los noticiarios y en los diarios, y se teme que regresemos a aquellos días de pánico, en que era una verdadera aventura salir a la calle. Pasan las semanas y no se ven los cambios esperados. Siguen los grandes embotellamientos y los enormes baches, no desaparecen las sospechas de corrupción. Continuamos teniendo paciencia.

7. 'Cierre ciclónico'. El miércoles pasado celebramos la fiesta de los Reyes Magos. Siempre me ha llamado la atención una característica de estos ilustres personajes —de los que no se puede comprobar que fueron tres, ni tampoco si eran científicos, astrónomos, magos, jefes de tribu, o si en realidad existieron, etc.—: la curiosidad bien entendida, el deseo de aventurarse para encontrar a quien buscaban, el intentar la superación de cualquier obstáculo para lograr su objetivo. ¿Nos parecemos a los Reyes Magos? ¿Tenemos su capacidad de admiración?


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