Siete puntos

25 años

1. El pasado 9 de este mes de noviembre se cumplieron 25 años de la destrucción del muro de Berlín, construido en 1961 para evitar el tránsito entre las entonces Alemania Oriental y Occidental. Fueron cinco lustros, 155 kilómetros y 3.6 metros de altura que marcaron al pueblo germano.

2. El 16 de este mismo mes se cumplieron, también, 25 años del asesinato de ocho personas. Hace cinco lustros, en 1989, se perpetró un crimen de Estado en la Universidad Centroamericana (UCA) de San Salvador. Murieron seis sacerdotes jesuitas y dos empleadas domésticas.

3. El Muro de Berlín reveló, en su momento, la incapacidad del mal llamado socialismo real –que ni fue socialista ni tampoco verdadero– para manejar un tema tan grato a los fundadores del marxismo: la libertad. El comunismo de Marx y Engels aspiraba a la creación de hombres libres.

4. La matanza de la UCA reflejó también el miedo que se le tenía a un pensamiento liberador, pero de cuño cristiano, como la teología de la liberación. Ella denunciaba las injusticias de los regímenes militares en Centroamérica, además de proponer la vivencia de los valores propios del Reino de Dios.

5. Pero cayó el Muro de Berlín hace 25 años, se desintegró la Unión Soviética, y el supuesto triunfo del capitalismo, como lo proclamó Francis Fukuyama en **El Fin de la Historia**, no fue tal, y las diferencias sociales no sólo no disminuyeron en el mundo, sino que siguen agrandándose.

6. El asesinato de los mártires de la UCA buscaba acallar las voces proféticas que denunciaban las injusticias. No lo logró. El papa Francisco, también latinoamericano, ha recuperado lo más granado de la opción por los pobres, y nos ha invitado a construir una iglesia pobre para los pobres.

7. Los dos acontecimientos, cercanos en aquellos días de 1989 y hoy con 25 años de historia, están todavía, de alguna manera, presentes entre nosotr@s. El compromiso por la libertad sigue abierto, rechazando cualquier imposición autoritaria… del color político que sea.

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