Siete puntos

La alegría del evangelio

1. El más reciente documento del Papa Francisco, La Alegría del Evangelio (Evangelii Gaudium), marcará un hito en la historia de la Iglesia Católica. No creo exagerar si afirmo que se trata del texto más importante publicado por su Magisterio.

2. Su Exhortación Apostólica es sencilla, pero sin renunciar a la profundidad de contenidos; pastoral, pero sólida en su argumentación doctrinal; con denuncia profética, pero llena de sensibilidad.

3. El texto tiene cinco capítulos. Es un documento largo, pues contiene 288 números y 217 notas a pie de página.

 4. Me detengo sólo en el capítulo segundo: En la crisis del compromiso comunitario. Ahí el papa Francisco se opone a una economía de la exclusión, a una idolatría del dinero, al dinero que gobierna en lugar de servir y a la inequidad que genera violencia. No se puede tolerar más, nos dice el escrito, que se tire comida cuando hay gente con hambre.

5. También cuestiona el que lo real ceda su lugar a la apariencia, y el que en la cultura predominante el primer lugar esté ocupado por lo exterior, lo inmediato, lo visible. Se lamenta de que la economía promueva sólo el consumismo y el que la ética sea mirada con desprecio.

6. Pero también en lo eclesial Francisco de Roma alza la voz. Exige que no nos dejemos robar el entusiasmo misionero y la alegría evangelizadora, ni la esperanza y la comunidad. Cuestiona la mundanidad espiritual que se preocupa de las reglas y se aleja del evangelio.

7. El Papa nos llama a evitar la guerra entre los agentes de pastoral, y promueve de manera insistente la sensibilidad terapéutica, para convertir a nuestras parroquias en hospitales capaces de sanar las heridas interiores. Hay que leerlo pero, sobre todo, vivirlo. Que no sea un documento más, muy citado y repetido, pero no aplicado a los planes de pastoral.