Siete puntos

Tajamar… ¿Y Nuevo León?

1. ¿Por qué el desarrollo del turismo y la preservación de la naturaleza no pueden ir de la mano? Ahora es el Malecón Tajamar, en Quintana Roo, devastado para construir un complejo turístico. El pasado 16 de enero, con la complicidad de la madrugada, fueron arrasadas cerca de 50 hectáreas de un manglar. No olvidemos que estos funcionan como pulmones, producen oxígeno y captan dióxido de carbono, entre otras muchas ventajas ecológicas. Ante las críticas, organismos como Fonatur, Semarnat y hasta la Profepa...

2. ...tratan de desmarcarse, eludiendo responsabilidades, y lo mismo niegan algún daño ambiental y reconocen sólo impacto ambiental (¿o sea?) que le lanzan la pelotita a administraciones pasadas, quienes habían otorgado la autorización —ya Calderón dijo que él no es el culpable: ¿entonces quién?—. Y es que, en efecto, todo fue legal, con permisos acreditados y la ley respaldando el desmonte. Cancelar la obra traería enormes pérdidas económicas, por las demandas multimillonarias de las empresas que se aprestan a lucrar con la zona.

3. Traigamos algunos textos, ya comentados en repetidas ocasiones, del papa Francisco. En la Laudato Si, #32, sostiene: "Los recursos de la tierra también están siendo depredados a causa de formas inmediatistas de entender la economía y la actividad comercial y productiva. La pérdida de selvas y bosques implica al mismo tiempo la pérdida de especies que podrían significar en el futuro recursos sumamente importantes, no sólo para la alimentación, sino también para la curación de enfermedades y múltiples servicios".

4. Y más adelante, en el #34: "Posiblemente nos inquieta saber de la extinción de un mamífero o de un ave, por su mayor visibilidad. Pero para el buen funcionamiento de los ecosistemas también son necesarios los hongos, las algas, los gusanos, los insectos, los reptiles y la innumerable variedad de microorganismos. Algunas especies poco numerosas, que suelen pasar desapercibidas, juegan un rol crítico fundamental para estabilizar el equilibrio de un lugar". Es decir, respetar no sólo a los animales sino también a los vegetales.

5. Y en el 35: "Cuando se analiza el impacto ambiental de algún emprendimiento, se suele atender a los efectos en el suelo, en el agua y en el aire, pero no siempre se incluye un estudio cuidadoso sobre el impacto en la biodiversidad, como si la pérdida de algunas especies o de grupos animales o vegetales fuera algo de poca relevancia. Las carreteras, los nuevos cultivos, los alambrados... van tomando posesión de los hábitats y a veces los fragmentan de tal manera que las poblaciones de animales ya no pueden migrar ni desplazarse libremente".

6. Y me da pena escribir lo que dice la publicidad del próximo complejo turístico, anunciando la construcción, allí, de la Basílica Santa María del Mar: "... podrá albergar hasta dos mil feligreses. Contará con jardines y vista hacia la laguna. Está fundada en la imagen de la Virgen de Guadalupe y posee arquitectura religiosa contemporánea. La parte posterior que estará frente a la laguna simboliza el rostro de la Virgen, y el techo de la estructura representa el manto que cubre a la Emperatriz de México". Sin comentarios.

7. Cierre ciclónico. ¿Y en Nuevo León? Un emocionado conductor de programa deportivo anunció que, con el próximo nuevo estadio —el mejor de América Latina y de muchas partes del planeta (sic)—, tendríamos algo de qué presumir al mundo. ¿Y si nos vanagloriáramos de haber erradicado la pobreza? ¿Y si nos sintiéramos orgullosos de haber acabado con la corrupción? ¿Y si hiciéramos ostentación del respeto al medio ambiente, cuidando nuestros ríos y parques, cada vez más amenazados? Pero eso no deja dinero, creo.


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