Siete puntos

Sueldos inmerecidos

1. ¿Por qué abdicó el rey Juan Carlos? Coinciden los especialistas en señalar a los escándalos que han acompañado a la realeza española como una de las principales razones. Ellos son: falta de transparencia patrimonial, la cacería en África y las acusaciones a la infanta Cristina.

2. Durante esta semana, toda España se ha debatido sobre la continuación de la monarquía o la instauración de la República. Yo creo que si el otrora sensato rey no hubiera caído en esos bochornos, la población seguiría aceptando esa figura, con todo y la dote que se le asigna.

3. No obstante destinar a la Casa Real Española más de ocho millones de euros al año, de los que el rey se embolsa casi 300 mil, me parece que la ciudadanía seguiría aceptando esa tradición en su país, si la corte española fuera congruente con lo que recibe, libre de escándalos.

4. Salvadas las diferencias, nos sucede lo mismo con nuestra clase política, casta privilegiada que disfruta de increíbles prebendas. Es cierto que no prosperó –por ahora– el haber de retiro para los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

5. Pero tenemos a un presidente de la CNDH que gana 4.1 millones de pesos al año y los magistrados del referido tribunal 6.3 millones. Nuestros servidores públicos tienen pagos extraordinarios por riesgo, compensaciones garantizadas, ayudas para el desarrollo personal y cultural.

6. A diferencia de instituciones privadas, en donde los estímulos –no tan costosos– se sujetan a estándares de rendimiento y resultados, a nuestros funcionarios públicos nadie les pide cuentas. Su puesto se debe no a competencias profesionales o eficacia, sino a la amistad de algún superior.

7. Insisto en que, como los españoles, podríamos ser un poco más tolerantes con los altísimos ingresos de nuestros funcionarios públicos si viéramos que los desquitan, que en verdad trabajan por sus representados –que somos quienes pagamos esos ingresos–, y que ofrecen buenos resultados.

papacomeister@gmail.com