Siete puntos

Semana Santa: las tres dimensiones de la Pascua

Para Enrique García.

1. Mañana inician las vacaciones de primavera, eufemística expresión de la Semana Santa, tiempo axial no sólo para la cristiandad, sino para muchas culturas en todo el mundo. La celebración, más allá del periodo vacacional, tiene una gran carga religiosa que es preciso explorar.

2. Desde el Miércoles de Ceniza, que inició el largo periodo cuaresmal, la perspectiva era clara: caminar hacia la Pascua, culminación de la Cuaresma, de la Semana Santa, y de toda la vida cristiana. Tres son las dimensiones de la Pascua: histórica, cristológica y existencial.

3. La dimensión histórica de la Pascua tiene que ver con una experiencia del pueblo judío que se ha convertido en paradigmática: el paso –que eso significa la palabra Pascua– de la esclavitud que vivían los judíos en Egipto a la libertad, al cruzar el Mar Rojo, guiados por Moisés.

4. Jesús llega a Jerusalén, el Domingo de Ramos, para esa celebración judía, y es cuando asume en sí mismo la idea de la Pascua. Él Pasará de la esclavitud/muerte, que recordamos el Viernes Santo, a la libertad/vida, en la Vigilia Pascual. Aquí la dimensión cristológica.

5. La dimensión existencial de la Pascua se refiere a nuestra propia asimilación de la misma. Como el pueblo judío queremos pasar de la esclavitud a la libertad, y con Jesucristo de la muerte a la vida. Pero nuestro paso –Pascua– será del pecado a la gracia, de la oscuridad a la luz.

6. Desde una perspectiva social, las dimensiones histórica, cristológica y existencial tienen mucho que ver con el momento que vive nuestro país. Como el pueblo judío: ¿Necesitamos pasar de la esclavitud a la libertad? ¿A qué cosas tenemos que morir?

7. Ojalá y esta próxima semana, en medio de las naturales vacaciones, tengamos un poco de tiempo para reflexionar en nuestra propia Pascua, para analizar las áreas de oportunidad que todavía ensombrecen nuestras vidas, y convertirlas en espacios luminosos.

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