Siete puntos

'Primera plana'

1. Cuestionada, como casi todas las películas que ganan el Oscar, Primera plana (Spotlight) aborda uno de los temas que más han sangrado a la Iglesia católica en los últimos años: el de la pederastia por parte de algunos clérigos, y el del mal manejo del problema que hicieron sus autoridades eclesiásticas. Algunos cinéfilos han criticado el filme, acusándolo de poco complicado, carente de fotografía y con una edición limitada. Reprochan también a la Academia el utilizar, como en otras ocasiones, criterios políticos para otorgar el galardón.

2. Pero lo importante de la película no es ni su música ni sus escenarios, vamos, ni siquiera las actuaciones de los protagonistas. Lo relevante es el tema, pues el filme cuenta la historia de cómo la unidad de investigación del periódico Boston Globe —llamada precisamente Spotlight— desenmascaró un escándalo en el que la Iglesia católica de Massachusetts ocultó un sinnúmero de abusos sexuales perpetrados por distintos sacerdotes de Boston, y por el cual el Globe ganó el Premio Pulitzer al servicio público de 2003.

3. Para quienes opinan que la película se ensaña contra el catolicismo, baste con leer las declaraciones de funcionarios vaticanos, quienes la han elogiado. L'Osservatore Romano, por ejemplo, juzga el filme de emocionante, no lo califica de anticatólico y sostiene que da voz al horror y al dolor profundo de los fieles. Sin embargo, lamenta el que se omita la lucha contra la pederastia clerical de Benedicto XVI, aunque reconoce que las instituciones eclesiásticas no han reaccionado con la necesaria determinación frente a tales crímenes.

4. En efecto. La manera en que muchos obispos enfrentaron el problema ha causado la indignación en la opinión pública. Removían a los sacerdotes acusados de sus puestos, ofrecían dinero a las víctimas para que no denunciaran ante las autoridades civiles a los presuntos responsables y, en algunas ocasiones, hasta se utilizaban recursos de poder para intimidar a quienes se quejaban. Si además agregamos la prepotencia y los aires de impunidad que presumían algunos jerarcas, comprenderemos el encono en su contra.

5. Sin embargo, y como siempre sucede, el enojo no ayuda a formarse una posición razonable frente al problema y, en este caso, ha dado pie a generalizaciones, paralelismos y cegueras que ocultan la realidad. "Todos los curas son pederastas" es una afirmación cada vez más frecuente, cuando en los últimos 50 años han sido acusados 300 sacerdotes en todo el mundo, de los que sólo 60 —el 20%— fueron encontrados culpables. "Que se casen los curas para que ya no sean pederastas", otra sugerencia que no atiende a la realidad...

6. ...pues no existe relación entre celibato y pederastia. De hecho, en el 85% de los casos, es un familiar directo casado —casi siempre padrastro o tío— el abusador; en el 10% un maestro de deportes o piano; y sólo en el 5% un ministro religioso. "La Iglesia no hace nada para castigar a los culpables". Falso. Conviene saber que ya en todas las diócesis existen comisiones encargadas de atender estos casos, y se informa a las autoridades civiles cuando llega una denuncia. En resumen. La película ayuda a no quitar el dedo del renglón en este tema.

7. 'Cierre ciclónico'. Muchos regiomontanos están temerosos de que Trump gane la presidencia de los EU. Quizá —piensan— nos cierre la frontera y ya no podremos ir a McAllen o a New York —dependiendo del presupuesto para viajes—. Se escandalizan de que los norteamericanos puedan votar por alguien tan loco, pedante, payaso y racista como él. ¿Y si nos sale un Trump mexicano, que proponga impedir la llegada de inmigrantes centroamericanos a nuestro país? ¿Estaría también demente, o votaríamos gustosos por él? 


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