Siete puntos

Nuevo parteaguas

El fantasma del independentismo recorrerá todo México con el objetivo de aparecerse en las próximas elecciones presidenciales.

1. La transición democrática en México, como todas, no ha sido sencilla, y ha debido enfrentar diferentes obstáculos. El mayor de todos: la inercia, el así-ha-sido-siempre, la percepción de que no se puede instrumentar un cambio estructural. Sin embargo, y no obstante este sinuoso camino, encontramos acontecimientos clave, parteaguas que la vienen posibilitando. Habría que remontarnos a la reforma política de 1977, instrumentada por el entonces secretario de Gobernación, Jesús Reyes Heroles, como uno de los puntos fundantes…

2. …del proceso que continuó con la conformación de una mayoría opositora en la LVII Legislatura de la Cámara de Diputados, en 1977, la creación del Instituto Federal Electoral en 1990 —que sustituía a la Comisión Federal Electoral, dependiente de la Secretaría de Gobernación, y que en realidad comenzó a trabajar de forma independiente del gobierno hasta 1997— la alternancia en la Presidencia de la República el 2 de julio de 2000 y las reformas políticas de 1986-1987, la de 1990, y otras más hasta llegar a la reciente de 2014.

3. Pues bien. En este momento estamos ante otro fenómeno que, ya podemos garantizar, se convertirá en un nuevo parteaguas de la transición democrática: la aparición de candidat@s independientes. Más allá de nuestra percepción sobre ell@s, de sus capacidades, y de que puedan ganar o no las próximas elecciones, lo cierto es que ya se han constituido como un referente obligado a la hora de trazar el futuro político de México. L@s independientes, es obvio, canalizan un descontento generalizado hacia los partidos políticos.

4. ¿Qué pasará con l@s independientes en el futuro inmediato? Veo tres escenarios posibles, dependiendo de la reacción que tengan los partidos políticos. En el escenario pesimista, estos se fortalecerán ante el peligro que aquell@s representan, tejerán alianzas más sólidas, buscarán manejar todavía más al Instituto Nacional Electoral (INE) —si ya l@s independientes tienen que sortear muchos impedimentos y candados: ¿vendrán todavía más?— y tratarán de aliarse con medios de comunicación, universidades, etc., para combatirl@s.

5. Otro escenario es el optimista. Los partidos políticos asimilan el golpe —insisto, ganen o pierdan l@s independientes, pues el encontronazo ya se dio—, se sumergen en un profundo análisis de su actuación en los últimos años, se rediseñan, expulsan a sus militantes corruptos, renuncian a altos porcentajes de sus financiamientos, democratizan sus procedimientos internos, se acercan a las necesidades de la ciudadanía para, después de todo esto, conquistar a l@s ciudadan@s más valiosos. Se purifican. Resucitan.

6. Un tercer escenario es el realista. El fantasma del independentismo recorrerá todo México con el objetivo de aparecerse en las próximas elecciones presidenciales. Pese a la resistencia de los partidos políticos, y a las trabas que se les pongan desde las autoridades electorales, ganarán nuevos espacios y, si no logran el triunfo, sí obtendrán una importante presencia en el escenario político nacional. Personalidades de la academia, la empresa, la cultura y militantes de ONG se podrán convertir en l@s nuev@s candidat@s.

7. ¿Qué pasará? Quizá una mezcla de los tres escenarios, como sucede habitualmente. Lo cierto es que las candidaturas independientes llegaron para quedarse, que impactarán fuertemente a la vida política del país, que le moverán el tapete a los partidos políticos —quienes tendrán que reaccionar, positiva o negativamente— y que exigirán de toda la sociedad un posicionamiento específico, en especial de los medios de comunicación. L@s independientes serán un nuevo parteaguas en la historia política de México. Que sea para bien.

papacomeister@gmail.com