Siete puntos

Los peores de América Latina

1. Nuestro país goza de un prestigio bien ganado en el concierto internacional. Quienes hemos vivido en el extranjero durante algún tiempo lo hemos constatado. Nuestra vecindad con los EU, se supone, nos debe reportar ventajas por tener a este gran socio comercial tan cerca. Políticamente, la historia siempre premiará a México por haber asilado a perseguidos tanto de España como de Chile, cuando escapaban de sus respectivas dictaduras. Ni hablar de nuestras ofertas culinarias, turísticas, literarias, folklóricas, etc.

2. Este reconocimiento, merecido, nos ha vuelto muy soberbios a los mexicanos, en especial a los regios, cuando nos comparamos con el resto de los países latinoamericanos. Nos sentimos superiores a cualquier nación que esté al Sur, inclusive de potencias como Argentina y Brasil. Si en el futbol nos llaman el gigante de Centroamérica, tal título lo hacemos extensivo a otros rubros. No sólo presumimos tener los mejores estadios deportivos, sino también universidades y hospitales de excelencia. Nos sentimos bordados a mano.

3. Sin embargo, hay un asunto del que no podemos sentirnos orgullosos. De acuerdo al documento "Panorama Social de América Latina 2015", elaborado por la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), en la región, la pobreza y la indigencia medidas por ingresos se mantuvieron en un promedio estable, menos en nuestro país, en el que crecieron. Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva del organismo (una de las cinco comisiones regionales de las Naciones Unidas), aseguró que "En la mayoría...

4. ...de los países hay una disminución en la pobreza y la indigencia, con las excepciones de México y Costa Rica". Se estima que tenemos un 41.2 por ciento de la población en condiciones de pobreza, y que ésta se incrementó un 2.9 por ciento en el último año. Dice la CEPAL que tal aumento se debió al decrecimiento de los ingresos, aunque sostiene que el problema de la pobreza es más estructural que coyuntural. Tal afirmación nos obliga a preguntarnos: ¿qué han hecho los demás países latinoamericanos que no hemos hecho nosotros?

5. ¿Por qué allá la pobreza disminuye y aquí aumenta? ¿Y si volteamos la cara a las poblaciones indígenas? El problema es mayor. Un reporte del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo de la UNAM advierte que, también en el último año, se incrementó en cuatro puntos porcentuales la cantidad de indígenas que se encontraban en situación de pobreza. En el 2015, casi medio millón de ellos no tuvieron ingresos suficientes para adquirir la canasta alimentaria, muchos de ellos migrantes en nuestra gran ciudad.

6. Y, contra quienes afirman que el problema en México es la pobreza y no la desigualdad del ingreso, si analizamos ésta descubrimos que estamos, como dicen en mi rancho, más peor. Nuestra desigualdad es una de las más altas del mundo, y la que se vive en la zona conurbada de Monterrey todavía mayor. Todos estos datos indican que urge un cambio de timón en las estrategias económicas y sociales del país. No podemos seguir con los mismos remedios, para los mismos problemas.

7. Cierre ciclónico. Y para acabarla de amolar, como si no fuera suficiente el incremento de la pobreza en nuestro país, resulta que el gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, acaba de inaugurar un estadio de futbol para que jueguen en él los Alebrijes, de aquella entidad. Todo estaría muy bien, pues es muy loable que se fomente el deporte por parte de las autoridades. Lo malo es que acusaron a Cué, desde hace dos años, de que ese estadio se construyó con dinero desviado del fondo para combatir a la pobreza. ¿Así cómo?


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