Articulista Invitado

¿Por qué difieren las encuestas?

La ventaja de reportar una elección tan lejana es que las diferencias no deben ser tan relevantes si la encuesta se levantó hasta 14 meses antes de la elección, pues entre más lejana este la contienda mayor es la posibilidad de una variación

En los últimos días se han publicado mediciones sobre la preferencia para la elección presidencial de 2018. En general desde el último proceso electoral de 2016 la mayor parte de las mediciones habían coincidido tanto en la preferencia de partidos como en la preferencia por candidatos.

Después del 4 de junio en la mayor parte de las series el PAN repunto y se posicionó como la primera fuerza electoral del país. El PRI se posicionó como la segunda fuerza electoral y Morena pasó a ser la tercera, por encima del PRD.

Durante el año, Morena fue creciendo y tomando cada vez más fuerza. Para finales de año rebasó al PRI y pasó a ser segunda. Ya para inicios de este año en algunas mediciones pasó a ser la primera o se empataba con la primera fuerza electoral. El PRI pasó a tercer lugar.

Las preferencias al interior de los principales partidos por posibles candidatos a la presidencia parecían también coincidir. Al interior del PAN Margarita Zavala destacaba, al interior del PRI el actual secretario de Gobernación, Osorio Chong, despuntaba. Todo ello explicado por conocimiento de nombre. El PRD para efectos prácticos se presentaba con el único candidato, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, y en el caso de Morena nunca ha habido otro candidato más que Andrés Manuel López Obrador.

En lo que se conoce como careos, que son los candidatos con sus partidos si bien han ido variando, quienes han aparecido con mayor frecuencia como punteros son Margarita Zavala y López Obrador. Hasta allí las coincidencia.

Esta semana aparecieron mediciones que parecían diferir en sus resultados. A juzgar por los números parece más interpretaciones editoriales que evidencia estadística. La mayor parte de las diferencias están en margen de error. Pero aquellas diferencias sustantivas o no es necesarios explicarlas.

Primero es necesario hacer un ejercicio de validación para ver que datos difieren o que datos se parecen. El hecho de que muchos datos se parezcan no los hace correctos. O el que alguno difiera no lo hace necesariamente incorrecto.

En general, las interpretaciones dependen de las series que se estén describiendo y que un candidato o partido suba o baje, depende de donde viene, y si crece o decrece. En general, la mayor parte de estos cambios están en margen de error, pero por razones mediáticas se magnifica el cambio.

La metodología puede ser otra razón para diferir. En general para temas electorales, salvo excepciones, las encuestas son cara a cara, hechas en vivienda. Solo en aquellos casos que la cobertura telefónica lo permite, el universo puede estar condicionado y la encuesta se realiza por vía telefónica. Está no debería ser una razón para diferir.

La fechas de levantamiento pueden ser otro factor. La ventaja de reportar una elección tan lejana en el tiempo es que algunas de estas diferencias no deben ser tan relevantes si se levantó 18, 17, 16, 15 0 14 meses antes de la elección. Entre más lejana la elección mayor la posibilidad de varianza. En principio solo son comparables la mediciones realizadas en fechas cercanas. Por ello, las que se reportan aquí son solo las levantadas o publicadas durante 2017.

El cuestionario y las preguntas puede ser otra razón para diferir. La pregunta electoral está bastante estandarizada y por más diferencias que haya tiene pocas variantes. El cuestionario puede influir un poco más dependiendo donde se encuentre la pregunta electoral. La idea es que el cuestionario no influya de manera sustancial sobre la pregunta electoral.

Finalmente, los llamados careos pueden variar dependiendo no solo de los candidatos incluidos, sino del número de candidatos. De las misma manera puede influir el partido que representan y si es un candidato de facto o un posible candidato.

Establecidas todas estas posibles diferencias si comparamos los datos reportados por diferentes consultorías no parecen diferir tanto. Como se verá en los cuadros que reportan de mediciones entre enero y marzo las diferencias parecen estar en su mayoría en margen de error, solo por excepción cambian los ganadores.

En resumen y para propósitos prácticos tal vez las diferencias fundamentales están en los criterios editoriales y la forma de presentar el dato, no necesariamente en el dato en sí mismo.

*Fundador y director de Parametría