Acentos

Reconciliación y perdón a través del desarrollo socio económico

En 2012 dentro del programa de investigación para África de la Universidad de Bradford, Reino Unido, tuve la fortuna de acudir a Ruanda y realizar un estudio de campo sobre los estragos del genocidio de 1994, así  como los procesos de reconstrucción de la identidad nacional, reconciliación y paz.
Se estima que cerca de 800,000 personas perecieron en 100 días, lo que representa un cuarto de la población  de la etnia tusti y moderados hutus, provocando uno de los más terribles crímenes contra la humanidad de la historia moderna.
El legado del genocidio persiste, y se han incrementando esfuerzos para reconstruir la nación y reconciliar a sus habitantes. Un sistema de construcción de paz integral debe concentrarse en distintas dimensiones tales como seguridad, transición política, gobierno, participación ciudadana, desarrollo socio económico, derechos humanos, justicia y reconciliación.
Una de las organizaciones que visitamos fue ‘Turiumwe, Somos Uno. Reconciliación comunitaria a través de la cooperación y desarrollo económico’. Dicha organización es una cooperativa que produce jabones ubicada en Nyanata, al sureste de Kigali, contribuyendo así al desarrollo de la sociedad. Se integra por mujeres sobrevivientes del genocidio que en su mayoría perdieron a sus esposos y familias, o son esposas de perpetradores durante la masacre. Ellas se unieron con la intención de buscar perdón y perdonar a los miembros de su comunidad y país. Se enfocan en la reconciliación a través de la cooperación y crecimiento económico, para proveer apoyo a sus familias y huérfanos.
Las mujeres de Turiumwe trabajan diariamente su micro empresa, enseñando habilidades a otras mujeres para ser productivas y contribuir a erradicar la situación de pobreza que enfrentan y sobre todo, realza su dignidad. Más allá de ser una cooperativa, es un proceso para reconciliarse y sanar heridas.  Una de las mujeres se levanta y comparte su historia de supervivencia, y el proceso reconciliación y perdón que ha trabajado junto con su compañera, cuyo esposo asesinó a su familia durante el genocidio. Coinciden que ese proceso es la vía para apoyarse, sanar y crecer nuevamente como nación.
Otra de las participantes expone el porqué elaboran jabones en forma de flor, pues que explica que el jabón  limpia todo y después de las cenizas y la obscuridad, todo vuelve a florecer’.  
La reconciliación es un paso difícil, pues implica un gran esfuerzo, tomando en cuenta la importancia del perdón no sólo en el individuo, sino en el proceso de reconstrucción nacional pues aquellos que no perecieron, cargan no solo su proceso de perdón, sino las cicatrices emocionales de sus familiares exterminados, que son más devastadoras que las lesiones físicas.
Estas mujeres son ejemplo de solidaridad para caminar juntas a pesar del mundo quebrantado, esto a través de la educación y el trabajo, construyendo una vía de esperanza, armonía, reconciliación y perdón a pesar de la atrocidad.


yanez_flor@hotmail.com