Dobleces

Miedo y aspirantes

Luego del enojo y el malestar viene el miedo. El aumento a los precios de la gasolina y el diesel originaron molestia entre la población y las manifestaciones de los últimos días exacerbaron ese odio, coraje, impotencia contra esas medidas económicas.

Sin embargo, no es un movimiento ciudadano espontáneo. Más bien parece una muy bien orquestada campaña para crear más contrariedad, generar desconcierto, malestar y miedo. El objetivo es claro, mostrar una aparente ciudadanización de la protesta, que no es creíble porque se trata de grupos aislados y pequeños. Una verdadera protesta popular sacaría de sus hogares a millones, literalmente, de enojados ciudadanos. No es el caso.

Apenas un puñado de personas trata de capitalizar el coraje a favor del único partido que no aprobó la Reforma Electoral. Sí, adivinó usted, el Movimiento de Regeneración Nacional. Es obvio que el enojo será dirigido contra el presidente Enrique Peña Nieto y su partido. Apuestan a que el voto del coraje les dé el triunfo en las elecciones de junio, o por lo menos les acerque hasta el segundo lugar para, después, generar un clima de ingobernabilidad, tal y como sucedió en 2006.

Y aunque no sea su objetivo primordial, esta situación puede cambiar o modificar la percepción al interior del Partido Revolucionario Institucional, porque quien ahora está a la cabeza de las preferencias puede ya no estarlo dentro de unos quince días, en caso de que arrecien las protestas.

Y aunque arrancó muy tardíamente en sus intenciones de lograr la candidatura, el subsecretario de la Sagarpa, Ricardo Aguilar Castillo, va sumando voluntades y concitando interés entre los grupos al interior del partido.

Claro, no debe descartarse a ninguno de los que se han mencionado desde hace meses, menos a los que voluntariamente levantaron la mano para decir abiertamente que quieren esa posición.

¿Pero, porqué hablar de Ricardo Aguilar Castillo?

Recordemos que fue el último en hacer públicas sus aspiraciones y también que se trata de uno de los políticos más institucionales. Sin tener anuencia de los altos mandos oficiales y partidistas no se hubiera animado a moverse.

Los últimos cuatro años ha mostrado una discreción casi absoluta a diferencia de otros actores políticos que laboran en el sector federal y que han aprovechado sus cargos para promocionarse casi por todo el estado,

Y si bien hay quienes pueden presumir un mejor currículum, lo cierto es que el subsecretario de la Sagarpa también tiene lo suyo y no es nada despreciable. Por lo pronto ya dijo que él si aspira, que quiere, y en este entorno social que de pronto se ensució por la situación económica y por las manifestaciones "ciudadanas", no sería raro que la decisión fuera en ese sentido.