Dobleces

Seguridad

El final del primer mes coincidió con el primer fin de semana largo. Para los niños de educación básica un súper puente: no tuvieron clase viernes, sábado, domingo y lunes.

Para los políticos periodo de asueto, en apariencia todo estuvo en santa paz. Mucho tráfico en las carreteras, en todas, y mucho muerto este fin de semana largo. No conté todos los que dijeron que se registraron, pero fueron muchos.

Como que ya se va haciendo cotidiano que en toda plática surja siempre el tema: "oye, estuvo feo tal accidente", "no, el de tal lugar, con tantos muertos". No sé, no entiendo ese afán de deleitar nuestras charlas con los muertos.

Está bien que los mexicanos nacemos y vivimos con la cultura de la parca en nuestro derredor, pero esto francamente se está haciendo común y obsesivo.

Como que no cuadra la realidad con las cifras y las estadísticas que nos muestran las autoridades encargadas de la vigilancia y de la procuración de justicia. Me refiero a las muertes violentas, por supuesto. Las otras, las normales, nos asombran, nos dejan perplejos, pero la necesidad de vivir hace que las veamos como lo que son: simples desapariciones físicas.

Quién sabe si alguien cometerá la indiscreción de informarle a Su Santidad Francisco de esta situación, porque luego sucede como cuando tenemos visitas y nos da por hacer limpieza-maquillaje en la casa, barriendo y escondiendo la basura bajo la alfombra.

Denuncia el portal "Sin Embargo", que en Ecatepec ya escondieron hasta a los centroamericanos, que han hecho de los bajo puentes su domicilio.

Claro a los compañeros de ese portal hay que tomarles sus dichos con muchas reservas. Hemos visto como luego les da, lamentablemente, por tergiversar los hechos, solo por el afán de ganar simpatías entre sus lectores.

Como quiera que sea, El Papa Francisco ha demostrado ser un hombre bien informado, atento a lo que sucede en el mundo y sensible a los problemas sociales.

La seguridad sigue siendo un tema pendiente en la agenda de los gobiernos municipales, del gobierno estatal, pero también del federal y aunque se trabaja con seriedad en muchos casos, ahí está el caso de Ciudad Nezahualcóyotl por ejemplo, es mucho lo que se necesita para recuperar la tranquilidad en los hogares, para dejar que los hijos jueguen en las calles, para confiar que nada sucederá a nuestros jóvenes cuando salen a divertirse por la noche.

Los gobiernos deben aplicarse aun más, mucho más.