Dobleces

Día de muertos

Hoy es "Día de Muertos" o más apropiado "Día de todos los santos" como lo maneja el santoral católico. Es obligado hablar del tema.

El lunes aparecieron cuatro cadáveres sobre la carretera México-Toluca. Todas las corporaciones que acudieron al lugar de los hechos se apresuraron a resolver el caso y como siempre mancharon su trabajo.

Trabajaron como nunca. Rápido establecieron una hipótesis a partir de un boleto de camión tirado en el pasto. Dedujeron que los muertos habían viajado en camión. Aparentemente, realizaron pesquisas y descubrieron, ¡oh cielos! que efectivamente abordaron un camión en San Mateo Atenco con dirección a la Ciudad de México, que en el trayecto desvalijaron a los usuarios de sus pertenencias y que pidieron al chofer que los bajara en el camino.

Supusieron que un vengador anónimo les dio muerte apenas bajaron del camión, les descerrajó el tiro de gracia y devolvió a los asustados usuarios sus pertenencias.

¡Qué fácil! Como nunca resolvieron un caso difícil.

Como siempre, arrasaron con la escena del crimen, borraron huellas y pistas, dejando en el ánimo de la sociedad más incógnitas que certezas.

Como siempre, ultrajaron a los representantes de los medios de comunicación. Golpes, patadas y empujones repartieron a diestra y siniestra.

Cuatro cadáveres, de personas que quizás nunca sabremos quienes eran. Que seguramente nunca sabremos en realidad cómo murieron y porqué.

Pero hay de muertos a muertos.

En el Partido de la Revolución Democrática hay un Senador que nada "de a muertito" pero que a veces se pasa de listo.

Quiere ser candidato de su partido, el sol azteca, a la gubernatura. Siente que ha hecho los suficientes méritos para ello. Ya fue presidente municipal de Ciudad Nezahualcóyotl, diputado federal, presidente del Comité Ejecutivo Estatal y ahora cobra en el Senado.

Seguramente seguiría nadando de a muertito, a la espera de que la "Revolución le siga haciendo justicia" de no ser porque "se pasó de vivo".

Junto a su colega de partido y de trabajo, Fernando Mayans Canabal, hizo bromas groseras sobre la trata de personas que trascendieron a la opinión pública. Crucificados en redes sociales, no les quedó más remedio que pedir perdón.

Luis Sánchez Jiménez seguramente tardará en reponerse de este golpe que se auto infligió, todo por hacerse el gracioso, por querer mostrar a ese "machín" que supone todos los varones llevamos dentro.

En esta época de "muertos", las aspiraciones políticas de Luis Sánchez Jiménez ya pasaron a mejor vida, aunque en este caso sí tenemos la certeza de qué murieron...