Dobleces

Ámbito electoral caliente

Con relación al proceso electoral que vive el Estado de México, esta semana hubo dos definiciones interesantes. El Partido Revolucionario Institucional, a través de su Consejo Político Estatal determinó que el método para elegir a su candidato será el de Convención con Delegados, la manera rimbombante de explicar el "dedazo".

Y eso tiene su razón de ser, no es gratuita la decisión, porque habiendo tantos y tan fuertes aspirantes, una contienda interna, por más civilizada que sea, termina generando fracturas, roces innecesarios y quizás al calor del momento hasta la decisión de alguno de ellos de irse por la libre o aceptar la postulación por fuerzas opositoras, lo que pondría al PRI en una situación nada grata.

El presidente Enrique Peña Nieto justificó la decisión con dos argumentos: el principal, mantener la unidad al precio que sea al interior del partido y volver al precepto reyesheroliano de que primero debe elaborarse el programa y después buscar el nombre. El PRI regresa de esta forma a los tiempos monolíticos que privilegian la decisión del Presidente de la República. Así ha sido en la toma de decisiones en otras entidades, aunque en algunas de ellas han influido determinados personajes.

En el caso del Estado de México la duda es: ¿aquí, quién o qué influirá en el ánimo presidencial? ¿Luis Videgaray, Luis Enrique Miranda Nava, el gobernador Eruviel Ávila Villegas? Quizás en las manos de ellos esté la decisión o quizás los factores económicos o sociales al momento lo definirán.

Abrir su proceso a la sociedad y permitir la exhibición de todos sus aspirantes hubiese sido refrescante y sí, riesgos que correr, pero es más lo que hubiesen ganado.

Así lo entendieron los consejeros estatales del Partido de la Revolución Democrática. Ellos entendieron que el valor de la democracia es muy alto en este momento y no solo abrieron su proceso a la militancia, decidieron que todo aquel que tenga una credencial de elector podrá participar.

Ello, a pesar del evidente riesgo de que otros partidos se inmiscuyan y manipulen sus elecciones o peor aun que "otros grupos" decidan impulsar a un candidato en particular.

Hasta el momento tres personajes han levantado la mano en el PRD, los diputados Juan Zepeda y Javier Salinas, así como Eduardo Neri, presidente municipal de Capulhuac. De entrada, quien pareciera tener más posibilidades de obtener la candidatura es Juan Zepeda, por trayectoria, por carisma y trabajo político. Es un tipo negociador y conciliador a diferencia de Salinas que es más frontal, más combativo y de Neri que está aprovechando la coyuntura para fortalecerse en lo personal. Al final de cuentas es posible que ninguno de los tres sea el candidato perredista.