Dobleces

AMLO

El dueño del Movimiento de Regeneración Nacional, Andrés Manuel López Obrador, tuvo dos lapsus mentales muy interesantes el jueves.
Primero, dulcificó el tono que ha usado en contra de la Reforma Educativa y aún se atrevió a regañar a los integrantes de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, a quienes dijo claramente que la Reforma va, que el gobierno no puede ceder en todo porque se queda sin autoridad.

Eh, qué le parece esa joya dialéctica del tabasqueño.

Dice que la Reforma Educativa debe renegociarse tras un exhaustivo análisis que incluya a maestros, autoridades, padres de familia y expertos.
Curiosamente, el mismo día sale el secretario de Educación Aurelio Nuño Mayer a decir que está abierta la posibilidad de analizar la multicitada reforma.

Acaso negociaron algo en lo oscurito el gobierno federal y su más enconado detractor.

Bueno, esa es una de las joyas que quería resaltar, la otra es que ya le guiño el ojo al Partido de la Revolución Democrática con miras a una posible alianza electoral en el Estado de México y después en las elecciones del 2018, donde él, desde luego, sería el candidato.

Para que eso sea posible, Andrés Manuel López Obrador puso una sola condición, que el PRD abandone a la mafia del poder y a la derecha.
Los perredistas van a tener mucho que pensar en los próximos días, sobre todo para ver que les conviene más, una alianza con AMLO con todo lo que ello representa, incluida la posibilidad de que desaparezca el PRD, o ir en alianza con el PAN en el Estado de México.

Como quiera que sea, cualquiera de las dos posibilidades, no les alcanza para ganar las elecciones del año entrante, tendrían que suceder muchas cosas muy malas para que el PRI pierda esas elecciones aun enfrentándose a una posible alianza PAN-PRD o PRD-Morena, los chiquitos que se les anexionen no cuentan mucho.

Aparte deberían llevar a un candidato o candidata con mucho arrastre, que sea muy conocida y en ninguno de los tres partidos, con excepción quizás de Josefina Vázquez Mota, se encuentra un espécimen con esas características.
Pareciera, más bien, que AMLO le está haciendo el trabajo sucio al PRI.

En otras cosas, le diré que el obispo toluqueño nuevamente se puso bajo el ojo del huracán. Luego de su desafortunada campaña en contra del movimiento lésbico-gay en donde salió perdiendo, ahora ha enderezado sus naves en contra de los periodistas a los que acusa de mal informar a la sociedad.

Seguramente extrañará aquellos idílicos tiempos cuando todo lo que decía y hacía se festinaba en los medios. Las cosas han cambiado mucho y una muestra de ello es la demanda que enfrenta ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación por sus expresiones homofóbicas y su campaña de odio en contra de ese sector de la población.