Elitismo para todos

Sucediendo cosas

Sillas vacías delante de gente sonriente y atenta que está dispuesta a escuchar a cualquiera durante unos minutos; es una época descompuesta y se tiene la necesidad de hablar con alguien, solo eso.

Cada tanto tiempo hay que escribir un responso por Oaxaca, la madrastra, cuando su nombre es Xashaca y se vuelve áspera y violenta. En sentido estricto nunca la conquistamos. Fue por degradación y no por derrota como los mestizos nos impusimos en esa tierra huérfana donde Dios vino a poner las montañas que le sobraron en la creación. Un pequeño paraíso compensado por la histórica desigualdad miserable, por las profundas cicatrices todavía no cerradas, por un caldero humano cuya cocción no se mezcla, solo va subiendo de temperatura.

La lista de problemas súbitos para el país es perturbadora: conflictos con los maestros en todos lados, radicalmente en el sureste; reclamos de empresarios y ciudadanos por la Ley 3de3; reclamos de los católicos por el matrimonio igualitario y en contra del aborto; protestas de médicos de 29 estados exigiendo que no se criminalice la práctica médica, que cese la violencia del crimen organizado contra los médicos y en apoyo a la CNTE; vendedores de autos usados de Ciudad Juárez bloqueadores de un puente internacional en protesta; la CNTE cierra la carretera costera que comunica Chiapas con Guatemala y multiplica sus bloqueos en varios puntos más de Oaxaca y el país. Hay brotes de violencia y ataques, de otras refriegas como la de los nueve muertos de Nochixtlán, todos del lado del pueblo, ninguno de las policías —y en los sótanos dícese que fue una celada, una bienvenida de Ulises Ruiz para Alejandro Murat. Se ventilan reclamos, demandas y procesos contra los paquetes de impunidad que quieren dejar vigentes los corruptos gobiernos salientes. Una crisis económica se asoma en el horizonte, si se descuenta la caída del petróleo, la depreciación del peso, los efectos locales del brexit.

"Ahora —escribe en sus noticias desde el infierno un corresponsal de prosa veloz llamado Fuenteovejuna, todos y nadie— el desgobernador exterminador pretende limpiarse la infamia aduciendo que, de los muertos, ninguno era maestro. La villa mártir por excelencia, Nochixtlán, está más furiosa que nunca: la invasión federal le costó seis vecinos. En Juchitán reina el descontrol, pues desde hace meses el narco se enseñoreaba en sus calles (en menos de una semana hubo dos matanzas de cuatro personas cada una, más varios asesinatos individuales) y ahora los rige la revuelta. El domingo por la mañana dos periodistas fueron asesinados mientras presenciaban el saqueo de una tienda. En Salina Cruz van a hacer presidente municipal a un implicado en el asesinato del cardenal Posadas con la increíble cantidad de 170 votos (no la diferencia de votos, sino el total que obtuvo en una ciudad de diez mil almas donde sólo sufragaron menos de mil personas). Así las cosas en la 'reserva espiritual de México'".

Dicho lo anterior, breve parte informativo del llano en llamas nacional. Se incendia el país —acaso la falta de oficio del atribulado e impopular presidente y de su sexenio terminado antes de acabar. También la terca realidad mexicana que hace mucho se jodió. Aquello que crónicamente puede entenderse como las puestas en escena de la crucifixión que el país hace de sí mismo de tanto en tanto según el tarot que Alejandro Jodorowski pudo obtener.

La sociedad civil, acompañada por forenses de diversas instituciones, exhumó en Tetelcingo, Morelos, más de 100 cadáveres de dos fosas clandestinas creadas por el gobierno. "Ponía así al desnudo —escribe Javier Sicilia— las profundas complicidades del Estado con el crimen organizado y las desapariciones forzadas". Para este protagonista social, un poeta lanzado a la pista de su vida con extraordinaria rapidez y violencia, la enfermedad nacional no tiene más remedio salvo una coalición nacional independiente que tome el poder en 2018, con un programa de gobierno centrado en la "aceptación clara y sin hacer trampas" de la enfermedad nacional y en una sólida propuesta de justicia y paz ciudadana. Suena a utopía bienaventurada. Pero si no es eso, qué.

Como una tabla rasa para lo inmediato. Los ingleses jóvenes consideran perjudicado su futuro por la salida de la Unión Europea y una técnica sociológica emergente de estas horas propone platicar con un desconocido: todos somos responsables de la salud mental de todos, afirman los animadores de la práctica. Sillas vacías delante de gente sonriente y atenta que está dispuesta a escuchar a cualquiera durante unos minutos. La época descompuesta y la necesidad de hablar con alguien. Quizá no de ese tema. Solo hablar con alguien.

fmsolana@yahoo.com.mx