Pixeles

Fuera de la realidad

Está semana he probado cada día el Gear VR de Samsung, el cual, gracias al Galaxy S6,  logra que el usuario entre a una realidad virtual. Ya está disponible en México.

No es lo mismo probar este sistema en una feria o en una exposición que poder bajar videos en 360 grados, apps y juegos para pasar un buen rato en otra realidad.

El Gear VR fue creado en sociedad con Oculus, por lo cual, a pesar de tener el mismo principio del Cardboard de Google, logra una inmersión más profunda en esta tecnología, gracias a un diseño más profesional, un ventilador, mejores lentes y, por supuesto, un sistema de soporte para que tengas las manos libres.

Decidí que lo usara todo aquel que quisiera en la redacción de MILENIO y la reacción al entrar a ciertas experiencias fue la misma, sorprendente.

Por ejemplo, sentarse a disfrutar del Oculus Cinema, que literalmente te transporta a una sala de cine, ya sea tradicional, en tu casa, en un jardín —como si fueras una hormiga— o en la superficie lunar, hizo que todos los que lo probaron, conductores, reporteros y editores, se acomodaran más en su silla y, por un momento, su cerebro se relajó porque estaban en una sala de cine.  

Es difícil explicar esa experiencia en palabras, pues al ponerte el Samsun Gear VR tu realidad es otra, el espacio, la distancia, los detalles que ves, hacen que tu cerebro no entienda bien que es real o ficción, al menos en un cierto nivel, en ese que hace que tu cuerpo se haga hacia atrás en la silla, se relaje y quiera palomitas. Ese es el poder de la realidad virtual.

Ni hablar de convertirte en Iron Man con la app VR de los Avengers, que te hace estar en medio de una escena de la última película, con trozos de metal volando delante de ti, Thor y Hulk luchando y tu siendo parte de la película. El entretenimiento está cambiando gracias a este tipo de dispositivos.

Jurassic World también está disponible en realidad virtual, donde un dinosaurio se acerca a ti, o que tal ser un ángel espacial que dispara en contra de asteroides en un juego que te hace volar en el espacio sin levantarte de la silla.

Todo esto es posible gracias no solo al visor sino al teléfono, y si se logra esta sensación de otra realidad en una tecnología tan sencilla, créanme que sin duda la realidad virtual tiene futuro.

En E3 probé y escribí en esta columna acerca del nuevo visor de Oculus, con sonido 360 y mejor resolución, que aunque por el momento solo son experiencias sin mucha interacción del usuario, hace que te transportes y vivas otro mundo.

Apps de relajación, donde entras a una playa y escuchas música new age, podrían ser una nueva forma de terapia para el estrés. Azucena Uresti, conductora de MILENIO Televisión y Multimedios, me cuestionaba cómo sería poder traer a personas fallecidas a un entorno virtual para volverlas a ver y estar a su lado. Esas experiencias podrían ser posibles, todo depende de los desarrolladores.

YouTube ya tiene toda una sección de videos en 360 grados, y Carburad de Google tiene una segunda versión, pero si tienen un Galaxy S6, créanme que vale la pena ir por el Gear VR, que además no es nada caro para lo que ofrece. Comprarlo, experimentarlo, acabarse todo el contenido que hay y esperar por más, porque todo lo que pensamos que existe en el entretenimiento va a cambiar, a provocar nuevas emociones y a darnos nuevas experiencias. Este es un primer paso que espero puedan sentir porque, sin duda, describirlo no es suficiente.

fernando.santillanes@milenio.com

http://twitter.com/santillanes