Pixeles

Likes en el mercado

Las redes sociales bien podrían tener un inicio de su evolución en las llamadas ventas de clasificados; esos anuncios en los periódicos donde vendes algo y alguien lo compra. Parece que describo algo que ya no existe, siendo que todos los días cientos de anuncios así se publican por todo el mundo, pero para toda una generación, vender algo o buscar trabajo anunciándolo o viéndolo en un periódico impreso, es tan del siglo XX, que no le ven ningún sentido.

La razón de por qué digo que ese tipo de anuncios en los diarios pueden ser el inicio de las redes sociales, es que hay todo un proceso de posteo de esos anuncios que se asemeja a lo que hacemos hoy en día en Facebook. Escoges la frase más viral, la foto que mejor venda y esperas que a muchos les guste y, en vez de darte una manita o comentario, te llamen para comprar, pero en sí es un post no interactivo del Face.

Aunque existen varias páginas en internet dedicadas justamente a que cualquiera pueda vender o comprar artículos usados en línea, lo cierto es que es que muchas veces cuando quieres deshacerte de un sofá porque te mudas o ahora que viene Navidad, te dan dos veces el mismo regalo; las publicaciones en mi muro de Facebook se llenan de “vendo X o Y artículo”.

En la mayoría de los casos, esas ventas son un éxito por la capacidad de multiplicación que tiene cuando decides compartir este post de tu amigo vendiendo algo, para que llegue a un círculo de personas que de otra forma no lo verían. 

Por esto es que en Estados Unidos desde hace un tiempo —y a partir de días recientes en México— Facebook lanzó MarketPlace o mercado, como se llama en español, un lugar específico para que puedas anunciar cualquier cosa que vendas y no se quede ese anuncio en los muros de tus amigos, sino que lo puedan ver prácticamente todas las personas cercanas a tu lugar de residencia.

Poco a poco empezarán a ver un nuevo icono cuando entren a Facebook, que es como un puesto de tianguis o una tiendita, y al acceder ahí podrán anunciar de manera gratuita cualquier artículo que quieran —obviamente siempre y cuando sean legales— que no incumplan las normas de la red social.

No es un lugar desordenado, sino que incluso hay categorías para poder encontrar o vender más fácilmente lo que se desee y, la idea de todo esto, es que se logre una mayor exposición de un artículo que un usuario de Facebook quiera vender e incluso que se haga el regateo virtual, contactándose directamente con los interesados mediante el messenger de la misma compañía.

Ahora bien, el lugar no está mal, y al final de día la compañía creada por Mark Zuckerberg solo es un intermediario en una transacción de particulares, pero habla del presente y del futuro de estos anuncios clasificados de los que hablaba al principio, que aunque han sobrevivido al embate tecnológico de todas esas páginas que hacen lo mismo y llegan a más gente, poco a poco las generaciones nuevas y pasadas encuentran estas herramientas más accesibles, fáciles de usar y gratuitas, que el gran plus de Facebook Mercado es que sabes perfectamente cómo usarla pues, al menos, en México casi 100 por ciento de los usuarios de internet tienen una cuenta de Facebook, así que la capacidad de que encuentres un artículo que necesitas o lo vendas es muy superior al viejo anuncio clasificado.

Creo que es tiempo de irse despidiendo de papel —al menos de esa sección—  que aún sigue siendo la razón por la que más se compren algunos periódicos, pero que tal vez los que se encargan de ese negocio deben de notar que muy pronto esa mina de oro podría desaparecer ante el poder de un Like.

fernando.santillanes@milenio.com
Twitter: @santillanes