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Callando ‘trolls’


Un troll o trol, de acuerdo al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, es “un monstruo maligno de la mitología escandinava que habita en bosques o grutas”. En Twitter, el término troll se ha convertido en sinónimo de un usuario que muchas veces, como lo define la RAE, vive en el bosque o las grutas del anonimato con el único objetivo de molestar, de denigrar y de atacar a otros, ya sea por gusto o porque un tercero paga y crea ejércitos de usuarios reales o falsos para hacer campaña en contra de alguien.

Lamentablemente existen casos en los que estos monstruos de 140 caracteres han realizado ataques y campañas tan ruines que la crueldad de los comentarios, memes, fotos y demás, son inaceptables y que han causado que los atacados se salgan de esta red, decidan no volver o, peor, les afecte en su vida real, diaria, en su autoestima o su imagen.

Solo los ataques de gran magnitud han merecido la intervención de Twitter directamente para apagar o, por lo menos, tratar de callar a esos trolls, pero sin duda todos los días estos ataques se multiplican, y a pesar de los mecanismos de reporte de abuso o violación a los términos de uso de Twitter, las sanciones o apagar una cuenta, o era ineficiente o no solucionaba el problema por completo.

Hace unos días la empresa fundada por Jack Dorsey anunció una serie de medidas para tratar de abatir a los trolls: una campaña antiacosadores que intenta no solo proteger al usuario sino salvarle la cara a Twitter, ya que, en algún momento, trascendió que incluso compañías como Google o Disney habían desistido de comprar la compañía por el temor de que en una de estas crisis de comentarios ofensivos se les hiciera corresponsables del ataque. 

“Tomamos medidas para identificar a las personas que han sido suspendidas de la red de forma permanente para evitar que creen nuevas cuentas... Y tendremos mecanismos más complejos para lograr búsquedas más seguras”, mencionó en el blog oficial de la compañía Ed Ho.

Pero no se dijo en su momento las tareas o acciones específicas que haría Twitter para acabar con los trolls. Ayer, BuzzFeed publicó un par de capturas de pantalla de un usuario que había sido “castigado” por comentarios ofensivos en la red social.

Es muy básica, pero interesante la forma en la que se está callando a los trolls. El usuario que haya violado las reglas u ofendido a otros recibe una notificación en la cual se le informa que, debido a su comportamiento, su cuenta ha sido restringida y solo podrán ver sus tuits sus seguidores actuales por un periodo de 12 horas.

Parece simple, pero es inteligente y una práctica que desde hace mucho se realiza en foros, pues al callar unas horas al agresor digital en vez de borrarle la cuenta de un solo golpe, ayuda a que no se creen más cuentas, bots o trolls, sino que ese usuario siga tal vez con sus menciones, pero que solo lo escuchen unos cuantos.

Tal vez no es la solución final y más dura contra los trolls, pero es mucho más de lo que se había visto.

Lamentablemente las redes sociales, especialmente Twitter, han convertido la libertad de expresión que brindan en un lugar donde el mal uso de la herramienta puede ser un infierno, y estas empresas se auspician, en decir, “somos una plataforma, no somos responsables de lo que los usuarios ponen”, pero creo deben entender que sí son responsables, que sí tienen vela en el entierro en el momento que dan la posibilidad y el permiso de que alguien ataque a otro y tarden en reaccionar ante una evidente campaña contra un usuario.

Espero que estas medidas de Twitter realmente ayuden a callar a los trolls, que la plataforma logre encontrar mecanismos para que los usuarios se sientan libres y seguros de participar en una conversación y no con miedo de que ese tuit se convierta en una lluvia de ataques que los haga pensar dos veces en volver a tuitear.

fernando.santillanes@milenio.com
Twitter: @santillanes