Pixeles

Una iniciativa nada X

En el año 2010 Mattel hizo un peculiar concurso en Estados Unidos para elegir la profesión de la siguiente Barbie. Las opciones eran conductora de noticias en televisión, arquitecta, cirujana, ambientalista o ingeniera en computación.

La Barbie geek ganó y una muñeca con el perfil de ingeniera en computación salió a la venta, con un desafortunado libro que hasta cuatro años después fue una explosión viral, pues aunque se reconocía a Barbie como una mujer especializada en tecnología, la historia del cómic acaba poniéndola como una rubia que necesitaba la ayuda masculina para triunfar.

El punto de esta pequeña historia es que desde hace un buen tiempo hay una enorme cantidad de mujeres increíblemente talentosas en el ámbito tecnológico, que intentan que los estereotipos clásicos de lo que una niña debe ser cuando crezca cambien y logren permear a esa pequeñas mujeres, nuevas profesiones más actuales y que desaparezcan la idea de que hay trabajos que solo los hombres pueden hacer.

Ayer se dio un paso muy grande en México para que las mujeres se integren con mayor fuerza e importancia en el mundo tecnológico.

Código X es una iniciativa concebida y lanzada por la Coordinación de Estrategia Digital Nacional de la Oficina de la Presidencia de la República, para como ellos mismos la describen "consolidar esfuerzos a escala nacional e internacional de la industria, sociedad civil, academia y gobierno a fin de promover la inclusión de niñas y mujeres en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC)"

Alejandra Lagunes, encargada de esta coordinación mencionó ayer, durante el evento de lanzamiento, que en nuestro país solo 15 por ciento de las mujeres que llegan a un nivel de educación superior eligen una carrera relacionada con una ingeniera y la tecnología.

Y es que lamentablemente se sigue viendo a carreras "tradicionales" como una elección segura para lograr un empleo en nuestro país, sin pensar que hoy en día lo que más se necesita con hombres y mujeres que sean emprendedores y se conviertan no solo en profesionistas, sino en empresarios que generen su propia fuente de trabajo y otros empleos, en un mundo que está cada día más inmerso en el desarrollo de apps, software y una infinidad de bienes digitales que están marcando la pauta de la economía mundial.

Mi pequeño hijo Matías, por ejemplo, hoy no solo juega con el mundo físico de sus juguetes, también lo hace con apps, con rompecabezas en una tablet, pero promuevo que ese mundo digital también lo atrape creando con programas y herramientas que vinculen ese mundo físico con lo digital, en un sano equilibrio, con productos como Osmo, un juego didáctico geek, que lo obliga a crear con piezas de madera un rompecabezas digital o resolver laberintos que se crean en una hoja de papel real, pero que se convierten en un mundo de líneas de colores en el iPad.

Niño o niña, las nuevas generaciones viven inmersos en esta vorágine tecnológica que los convertirá en adultos de una generación On Demand, que no buscaran solo profesiones del siglo XX, sino de este siglo XXI, y la igualdad de oportunidades comienza con iniciativas como Código X, que además tendrá un programa donde una mentora apoyará a estas niñas y mujeres con orientación profesional y compartirá su propia experiencia para inspirarlas y ayudarlas a encontrar las habilidades necesarias que se requieren para lograr sus objetivos. Las mentoras que conforman este programa son mujeres líderes con más de 10 años de experiencia en la industria de las TIC.

Espero que esta gran iniciativa no solo inspire a niñas y mujeres jóvenes a encontrar una vocación en el ámbito tecnológico, sino que también los niños, esos pequeños hombrecitos que mañana serán parte del México que queremos, desde hoy aprendan y se interesen la tecnología y que tanto ellos como ellas pueden hacer lo mismo, pueden crear una app unisex que lleve a un mejor rumbo el futuro de todos. Felicidades, pues, por una iniciativa nada X.


fernando.santillanes@milenio.com
Twitter: @santillanes