Pixeles

Pago por ver

Ir al cine en México es garantía de que puedes llegar 25 minutos tarde a la función y no perderte de nada. La insoportable publicidad de las salas cinematográficas antes del filme se ha convertido en parte de ir a ver una película en el país, pues después de observar buenos tráilers de los estrenos que vienen, ahora también hay que ver qué cuentan los partidos políticos, la campaña de responsabilidad social de las empresas o incluso algún anuncio de un programa de tv. Terrible.

En ese contexto, el principal sitio de videos por internet, YouTube, en los últimos meses se ha convertido justo en eso, un cine donde para acceder al contenido tienes que esperar mínimo cinco segundos de publicidad.

El éxito de de la monetización de los videos en YouTube también ha desencadenado una ola de quejas de los usuarios que para ver un video están obligados a observar parte de los comerciales y, en ocasiones, hasta completos.

Sin publicidad

Debido a dichas quejas, la firma de Google dio a conocer a sus socios y a los youtubers — todos aquellos que suben videos y deciden permitir publicidad— que ofrecerán a los internautas “la posibilidad de disfrutar de una versión de YouTube sin anuncios, a cambio de un costo mensual y que con este nuevo servicio de pago, generarán un nueva fuente de ingresos complementarios a los que ya existen con la publicidad”, afirmó en un correo electrónico enviado a todos sus videoblogers.

Al respecto, en las redes sociales de internet hubo todo tipo de reacciones. Algunos quejándose de que habrá un YouTube para ricos y otro para pobres, o de que ahora hasta por ver videos te van a cobrar. Quejas y más quejas que reflejan en gran medida que para muchos lo que está en internet debe ser gratis, y punto.

Es un negocio

Pero la verdad es que YouTube, como muchas otras empresas, son un negocio, no un bien público ni hermanasde la caridad que brindan un servicio a cambio de hacer feliz a la humanidad. No.

Al final, hay modelos de negocio que funcionan con la base más simple: oferta y demanda. Y hay muchos, pero muchos usuarios que simplmente están hartos de que no puedan ver videos sin soportar publicidad indeseada.

YouTube se había convertido sin querer en un sitio con demasiado spam (videos no deseados).

Aunque la empresa no ha dado a conocer cuánto costará su versión “premium” sin publicidad, no puede ser muy caro, pues ya tiene un modelo similar con Music Key, su sitio de videos musicales sin comerciales, que cuesta 9.99 dólares al mes y con posibilidad de oír la música sin tener que comprar el videoclip.

Es una tendencia global, se trata de un modelo de negocio que ha funcionado y ahora el portal propiedad de Google está ahí. Spotify es un ejemplo de dicho esquema y le ha ido bien.

Las versiones sin comerciales de los contenidos empezarán a estar siempre disponibles, será responsabilidad del usuario si ve la versión con publicidad o no, pero de eso se trata, de tener más opciones y no limitantes.

No es que vaya a existir un YouTube para ricos y otro para pobres, es simplemente el intento de encontrar nuevas formas de monetizar y de seguir ahí, porque, insisto, todo es un negocio y, a veces, se tiene que pagar por ver.

fernando.santillanes@milenio.com

http://twitter.com/santillanes