Pixeles

Hologramas para llevar

Sorprenderse en el mundo de los gadgets es algo que sucede cada vez menos, y es que todas las compañías de tecnología han entrado en una carrera por el teléfono, la pantalla, la tablet y la computadora más espectaculares, curva, delgada, ligera y un sin fin de características que abruman  al consumidor, a los periodistas, al mundo entero, que acaba por no saber qué es lo realmente disruptivo. 

Entre todas estas compañías, una de las clásicas, de las pioneras en este terreno geek que ha sabido esperar, diseñar, aprender del error y resurgir como pocas veces lo hemos visto, tiene muchas posibilidades de ser la siguiente marca que de nuevo todos quieran tener. 

Hablamos de Microsoft, que con Windows 10 quiere quitarse esa imagen de la pantalla azul del error, del sistema operativo al que le entra todo tipo de virus, que se crashea y que ha ocasionado que muchos usuarios opten  por moverse poco a poco a otras opciones de OS.

Esta nueva versión, de la que se dieron más detalles en su evento de desarrolladores Build, tiene como principal característica ser una opción para todo tipo de dispositivos, para que cualquier app que se diseñe en este sistema operativo sea compatible y se adapte automáticamente a cualquier pantalla, dispositivo y, ahora, holograma.

Y es que justo la parte más de ciencia ficción, la que parece sacada de una película de Steven Spielberg, es de la que más se duda, la que los especialistas en tecnología dicen que podría ser un elefante blanco, pero creo que Microsoft sabe que es el futuro, y que de hacerlo bien los podría llevar a ser de nuevo la empresa más innovadora, incluso por encima de Apple.

Hololens, lo habíamos visto hace algunos meses, es un visor que no es realidad aumentada ni virtual, sino que permite acceder a elementos holográficos que cambiaran la forma en la que se interactúa con cualquier interfaz, tal y como lo hizo en su momento la introducción de pantallas táctiles o touch screen.

Mediante estos lentes, el usuario ve como aparecen frente a él imágenes tridimensionales que en campos como la medicina o la arquitectura revolucionarán el aprendizaje y la optimización de tiempo y recursos para llevar a cabo una tarea. 

En el nuevo demo se mostró cómo un cuerpo humano holográfico se disecciona virtualmente para acceder y manipular imágenes tridimensionales como nunca lo habíamos visto, más que en las películas. Mientras que un arquitecto tiene el potencial de usarlo no solo para mandar las maquetas físicas a la bodega de antigüedades, sino para facilitar la interacción virtual, que se simplificará para trabajar desde cualquier lugar sin perder detalle, aunque sea a distancia. 

Esta tecnología también tiene como intención rediseñar espacios en casa, colgando pantallas holográficas en cualquier lugar y con todo tipo de información o incluso videos que conviertan esa pared sin cuadros en la pantalla de 100 pulgadas más innovadora y que, además, con un comando de voz, te siga adonde vayas.  

Lo más interesante es que mediante Windows 10 cualquier app puede ser holográfica y permite su acceso mediante Hololens.

A quienes les parece un proyecto descabellado, les informo que esta semana hay cientos de desarrolladores que están diseñando, trabajando y creando apps holográficas. Con este nuevo impulso de Microsoft, el futuro de la ciencia ficción puede ser una realidad más pronto de lo que pensamos y pasar de la realidad virtual a la holográfica a un ritmo vertiginoso que, créanme, hará que comprar muebles para el hogar sea una decisión en la que se considerará dejar muchos espacios libres para esos hologramas.

fernando.santillanes@milenio.com

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