Pixeles

Amnistía digital

La piratería de software es cosa de todos los días, de todos los países y de todas las calles. En la Ciudad de México, a pesar de los esfuerzos, iniciativas, leyes y operativos, en el Eje Central se consiguen desde juegos, programas de edición de audio, video y, por supuesto, sistemas operativos a un precio que no supera los 100 pesos, esto sin tomar en cuenta la infinidad de sitios web donde con un poco de conocimiento se puede encontrar todo tipo de software de descarga ilegal.

El miércoles Microsoft anunció que Windows 10 llegará en el verano a 190 países traducido a 111 idiomas. Una cifra impresionante que pondría al sistema operativo ideado por Bill Gates como el más traducido y versátil, pues no solo es para PC, sino que también funciona en tablets, teléfonos celulares y otros gadgets

Pero todo esto es irrelevante contra  el otro gran anuncio de la compañía: Windows 10 será gratis como actualización de Windows 7 y 8, incluso si son copias piratas.

Un movimiento inesperado que incluso obligó a varios portales de internet a poner la leyenda “no es broma” en las cabezas de las notas referentes a esta información.

Y es que Microsoft ha sido una de las empresas que, sin grandes resultados, más ha peleado porque su software no se piratee, y decir “los perdono piratas, son bienvenidos gratis en mi mundo legal” parecía un sueño mafufo.

Pero llega un punto en el que pelear contra un enemigo casi invencible es desgastante, y muchas veces no se obtienen los resultados deseados. Hacer legales las copias ilegales es una cierta amnistía digital que tiene su lógica tomando en cuenta que, por ejemplo, en China tres de cada cuatro copias de software son piratas.

Con ello, Microsoft podría convertirse en la compañía de software con menos programas piratas instalados en dispositivos, pues de un día para otro millones de computadoras pasarán de tener un sistema operativo ilegal a ser ciento por ciento originales, además de refidelizar a sus usuarios.

Esto no significa el fin de la piratería. No, ni soñarlo, pero sí una buena estrategia de guerra. Como dice Sun Tzu: “La victoria completa se produce cuando el ejército no lucha” y Microsoft ha decidido no luchar, no en este momento. Al menos mientras lanza su sistema operativo más ambicioso en años. El que puede hacerlos la marca cool con Cortana, la asistente virtual con inteligencia artificial inspirada en el personaje de su videojuego más exitoso, Halo, que permitirá pasar de la PC a la tablet o celular sin perder la experiencia ni adaptar las apps; el Windows que desaparece a Explorer y le da la bienvenida a Spartan, el Windows que todo mundo quiera volver a usar.

Comienza con esos millones de software ilegales que recibirán una green card de Microsoft para, en un parpadeo, hacer que la compañía diga que “no hay Windows 10 pirata”. El reto es grande, pero creo que van por buen camino.

 

fernando.santillanes@milenio.com

Twitter: @santillanes