Ganar, Ganar

¡¡¡¡Al fin Reformas!!!!

Finalmente, después de décadas de necedades, de mezquindades, de juegos políticos sumamente perversos y peligrosos, donde lo último que importaba era el país y el hambre de un gran sector de los mexicanos, llegaron las Reformas Estructurales que este país necesita, para poder desarrollarse y romper el crecimiento mediocre que hemos tenido durante décadas.Interesante ver negociar, cabildear y aplaudir a quienes por décadas se opusieron a dichas Reformas, vimos como en los últimos dos sexenios el PRI se opuso a estos mismos cambios de una manera rabiosa, también vimos cuando a finales del siglo pasado, los panistas se opusieron a una reforma eléctrica que a la postre, les hubiera facilitado gobernar el país.En el tema energético, durante más de medio siglo, los demagogos utilizaron al petróleo como estandarte de un falso mexicanismo, y el producto de su venta se utilizó principalmente para proteger ineptos y corruptos gobiernos, que enarbolaban un populismo que sólo llevó a la quiebra del país.Vimos a un Echeverría, no solo no abrir el sector, sino incluso estatizar la petroquímica secundaria, frenando el desarrollo petrolero nacional y que decir de los muy fuertes rumores que a nivel mundial corrieron por los años setentas y ochentas, de que un muy cultural, yerno presidencial, ordeñando pozos, colocaba petróleo mexicano “sin factura”, en el mercado spot en Rotterdam, Holanda. Solo cargaba sus barcos en la sonda de Campeche y se lo llevaba como cualquier ma-landrín de altos vuelos.Y qué decir de la forma de derrochar millones de dólares en Las Vegas, por los cabecillas del Sindicato Petrolero, Salvador Barragán Camacho, José Sosa y secuaces, ahijados del supremo líder petrolero, recién fallecido, JoaquínHernández, alias, La Quina. Bueno y de Carlos Romero Deschamps, mejor ni hablamos, no alcanzaría todo el periódico para siquiera sintetizar sus escándalos y “liderazgo”Por eso bienvenidas las Reformas, no más exportar petróleo e importar gasolina, transparentemos el mercado energético mexicano, quitémosles a los políticos, ese caudal de miles de millones, para que ahora sí, desarrollemos este país. ¿Suena utópico? Sin duda, pero cualquier cosa es mejor de cómo estábamos. 


fernando@royo.com