Ganar, Ganar

100 días y nada que celebrar

La administración municipal está por cumplir sus primeros cien días al frente de la ciudad y ya se empiezan a escuchar por los medios de comunicación las mismas cantaletas triunfalistas de siempre, como si hubiera algo que celebrar, porque aunque estamos con otro Alcalde, la gravísima crisis que atravesamos sigue a todo lo que da. Se van a gastar carretadas de dinero público para hacernos llegar mensajes de que todo ya cambió y que Torreón es lo más parecido al Paraíso Terrenal.
Claro que se han visto cuadrillas de trabajadores por muchas áreas de la ciudad, pintando, lavando, poniendo focos, etc. pero los cambios de fondo no han llegado.
Por supuesto que queremos una ciudad limpia, sin baches e iluminada, pero también queremos que la ciudad recobre su dinamismo, que compita de tú a tú con las ciudades líderes del país. Que los inversionistas nacionales e internacionales nos ubiquen y traigan sus empresas con empleos de calidad; que nuestra juventud se quede a radicar aquí porque existen oportunidades, esos son cambios de fondo, no que nos anuncien teleféricos.
Para darnos una idea, habría que leer la excelente columna de Ricardo Segura del día de ayer en este diario, donde con estadísticas,nos explica la cruda realidad, no los “slogans” mercadológicos  que transmiten por los medios. Para ser claro, un buen político, no necesita de medios, su trabajo habla por él.
Recordemos que la burra no era arisca, por lo que habría que recordar los últimos “Cien días”, si,  los de hace cuatro años, empezaron a todo vapor y no llegaron ni al día 80, pero de los mil cuatrocientos sesenta días que duró la administración, incluso todavía hay obras de esos “cien días” que a la fecha ni siquiera se han pagado.
Felizmente este Alcalde es diferente al anterior, se le ven ganas y quiere una carrera política de grandes vuelos, pero gran parte de su “nuevo” equipo, es el mismo de hace cuatro años en diferentes puestos y hablar de la anterior administración es hablar de ineficiencia, ineptitud, corrupción, postración, servilismo, etc. sin duda los compromisos se impusieron.
Como bien decía Albert Einstein, Si sigues haciendo lo mismo, no esperes resultados diferentes.


fernando@royo.com