Ganar, Ganar

¿2.7% bueno? No sirve para nada

Finalmente la realidad se impuso, la SHCP bajo la estimación del crecimiento de Producto Interno Bruto del país, del 3.9% al 2.7%, que si bien ha sido minimizado por toda la clase política como poca cosa, NO ES POCA COSA, este recorte de 1.2 puntos porcentuales de crecimiento equivalen a la friolera de aproximadamente 200,000 millones de pesos, ¿cuántos empleos significan?, porque si bien la clase política minimiza, la pobreza en el país sigue creciendo. Ahora nos dicen que el dato fue superior al de los últimos 12 años, que si la caída fue por el petróleo o por la baja en las ventas de las papitas o chicharrones, que si vamos a crecer más que el promedio de Latinoamérica, que si bla, bla, bla.Me uno a los millones de “economistas” que se preocupan de lo que sucede en el país, cuando el crecimiento del país no se da y va de la mano de la economía de los Estados Unidos y no del mercado interno de este país. No hay políticas que fomenten la inversión, tampoco que legalicen la economía informal, que es un porcentaje muy significativa. La inseguridad no cede ahuyentando inversiones, y qué decir de la corrupción, que si bien no disminuyo con los panistas, ahora está en auge.¿Qué pasa con Hacienda? ¿Porqué se distancia de la clase empresarial?, no entendemos, ayer el conocido articulista Leo Zuckermann, en su columna Juegos de Poder en el periódico Excélsior, analizó el porqué los empresarios no quieren al Secretario, Luis Videgaray y comenta que la Reforma Fiscal subió los impuestos a los mismos de siempre, incremento la deuda pública, con el supuesto de que el Estado tendría más dinero para gastar y con ello, subir el gasto público y fomentar la economía del país, situación que hasta la fecha no ha sucedido. Añade que la reacción de los empresarios monopolistas, ha sido el dejar de invertir, hasta que vengan las reformas.También menciona la falta de credibilidad del Secretario de Hacienda, comentando que, “ha prometido mucho y entregado poco en materia de crecimiento económico” y que ofrece argumentos absurdos y que cuando se trata de dar buenas noticias sale el, si no, manda a subalternos a dar las malas.En fin la realidad se impuso, espero la sensatez prevalezca. 


fernando@royo.com