Ganar, Ganar

Teleférico, ¿la salvación de Torreón?

Hace unos días las autoridades estatales y municipales hicieron pública su intención de construir un teleférico en el Cerro de las Noas de esta ciudad, sin duda se trataría de un proyecto muy lucidor e interesante, pero me pregunto, atrás de esta intención ¿habrá un proyecto que avale dicha obra? Si, un estudio que nos diga a los torreonenses la cantidad que se pretende invertir, si dicho proyecto, será sustentable, económicamente, turísticamente y socialmente. Del lado de los pesos y centavos, ¿tendrán una corrida financiera que diga que el proyecto es viable?, tendrán calculados ¿cuántos turistas adicionales van a considerar venir a Torreón por tener un teleférico? o ¿Qué impacto social generara dicha obra? Son respuestas que como ciudadanos necesitamos saber antes de que se realice.
Ya el Instituto Mexicano de Competitividad, en su índice de regiones competitivas nos ubicó en el lugar 44 de 77 regiones del país, por eso me pregunto, ¿el tener esta obra, nos elevará  la calificación en dicho índice? Nos urge mejorarla, esta debe de ser la prioridad, romperíamos la inercia negativa y se generaría un círculo virtuoso, a mejor calificación, mas inversiones, mas bienestar. Por estar en ese lugar los grandes inversionistas ni siquiera nos consideran como opción. Necesitamos mejores servicios, mejores vialidades, mejor conectividad, zonas industriales de clase mundial, etc. La situación no está para despilfarrar el poco dinero público que tenemos, por lo que es importante se invierta correctamente.  
Claro que hay otras ciudades que ya tienen su teleférico y les va muy bien en todos sentidos, como por ejemplo la turística ciudad Zacatecas que recibe cientos de miles de turistas al año, donde anualmente se realizan una cantidad muy importante de convenciones o por ejemplo en las Barrancas del Cobre, en Chihuahua; del de Durango solo puedo decir que todas las veces que me he acercado a él, siempre está vacío y según ciudadanos de esa ciudad, es un elefante blanco.
Yo no me opongo a la realización de dicha obra, siempre y cuando se nos demuestren transparentemente sus ventajas, si no es el caso, no queremos más costosos elefantes blancos.


fernando@royo.com