Ganar, Ganar

Sociedad infectada

Escribo esta columna desde la cama de un hospital donde me encuentro desde hace dos semanas, luchando contra una fuerte infección en una de mis piernas. Nunca antes había realizado lo que significaba una infección, aunque sí lo había escuchado muchas veces. El caso es que si no se controla, pudiera llegar a perder mi pierna.

Comento lo anterior pues comparo mi situación personal con la del país, ambos están infectados. La impunidad y corrupción tienen postrado al país con muchos millones de sus habitantes sin poder ni siquiera comer decentemente una ves al día, tenemos cada vez más una  aminorada clase mediaque no encuentra la forma de salir. Pero eso sí, una pomposa cúpula gobernante, que no se cansa de repetirnos que el país marcha por el camino correcto, aunque se le escurran por todos lados los actos de corrupción y los conflictos de interés.

Como lo expresó mi buen amigo Roberto Diener, hace unos días, el Ejecutivo Federal al hablar ante el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, comentó que no es omiso ante la corrupción del país, esto aún cuando toda esa corrupción e impunidad le pasan ante sus ojos sin que haga nada, absolutamente nada. Ahíestán los casos como el de la casa blanca, las casas de sus secretarios, los OHL, los Higas, los innumerables y escandalosos casos de saqueos descarados de algunos , por no decir todos sus gobernadores y gobernadores , como Veracruz, Tamaulipas, Chihuahua, Quintana Roo, Sonora, Oaxaca, Nuevo León, Coahuila y qué decir de los intocables líderes sindicales que acumulan riquezas inexplicablemente.

Así que como Roberto, yo también me pregunto, cómo puede el Ejecutivo Federal negar ser omiso ante tales realidades. Si de verdad no lo fuera, lo primero que buscaría es cómo aprobar sin enmiendas el Sistema Nacional Anticorrupción con sus siete leyes. Lo único que logra con esas declaraciones es avivar el mal humor social, ahíesta el voto de castigo, así o mas claro. Así que como a mi pierna, a este país le urge un antibiótico fuerte, muy fuerte que pueda pueda empezar a reparar sus células dañadas.

Pd. Felicidades a mi sobrino Francisco Garfias Royo, que el día de ayer se Doctoró en la Universidad de Stanford en Ciencias Políticas.


feroyo@hotmail.com