Ganar, Ganar

Pobre Coahuila, ¡Qué Vergüenza!

Desde hace poco más de dos años hemos venido escuchando y sobretodo, sufriendo las consecuencias del desastre financiero que heredó la pasada administración, llámese Moreira I. Los más de treinta y seis mil millones de deuda, que se contrataron de manera muy obscura y en un buen porcentaje, de manera ilegal, utilizando documentos falsos y que nadie se ha atrevido a decir donde está, sigue dando de qué hablar en un escándalo que día a día crece.
Primero Moreira I, tuvo las agallas de negarla públicamente, pues obstaculizaba sus ambiciones de posicionarse en el escenario político nacional y de colocar a su hermano, Moreira II en la gubernatura del Estado. Posteriormente una vez reventado el escandalo negaba conocer del tema, repartiendo culpas a diestra y siniestra y ante las evidencias tuvo que renunciar, o lo renunciaron, a la Presidencia Nacional de su partido, pues era un lastre para el candidato Peña Nieto, o sea de héroe a villano.
Durante todo este tiempo hemos escuchado que el nombre del principal culpable del mega fraude era el del ahora tristemente famoso, Javier Villarreal, Jefe del SATEC, culpabilidad difícilmente creíble, pues esa millonaria cantidad así como lo de los documentos falsos, no se puede dejar al cargo de una persona de segundo nivel. Yo tuve que participar en varias juntas del impuesto sobre Nómina, donde él era textualmente el “achichincle”, del entonces Secretario de Finanzas del Estado, Jorge Torres. Jamás se le vieron agallas para ser el Administrador de los recursos del Estado y mucho menos para orquestar y dirigir el mega fraude.
Lo más triste de todo este asunto, no queda ahí, el nombre de Coahuila ha sido vapuleado, ridiculizado, por decir lo menos con todo este jaleo, pero, ¿y las autoridades estatales que han hecho? NADA!!,  brillan por su ausencia, incumplen promesas de campaña subiendo impuestos, enmudecen, permanecen indiferentes. Están perdiendo la oportunidad de desligarse de tan embarazosa situación, o lo que es lo mismo, de limpiar su responsabilidad.
Tuvieron que ser los americanos los que vinieron a ponerle nombre a las cosas y empiezan a destapar a los “tapados”, a ver que más sorpresas nos deparan estos gringuitos.


feroyo@hotmail.com