Ganar, Ganar

Jugó como nunca, perdió…

Como siempre!!! Si, hablo de la Selección Nacional de Futbol, que acaba de regresar de Brasil, tras participar en la Copa del Mundo. Y digo que jugó como nunca, porque sin duda nos sorprendió con un estilo de juego que no le conocíamos, echados para adelante hablándoles de tú a tú a equipos de mayor jerarquía, como el mismo Brasil, sin embargo a la hora de la verdad, no supieron ganar y como siempre, nada más llegaron al cuarto partido. Con esto no quiero ser ahoga fiestas, simple y sencillamente pasó lo de siempre, los eliminaron.Traigo esto a colación, pues me sorprendió la recepción que se les dio el día de ayer en la Residencia Oficial de Los Pinos, con todo el gabinete legal y ampliado del Gobierno Federal, los recibieron como si hubieran quedado campeones del mundo; el contenido de los discursos estaba lleno de halagos y elogios, son los nuevos héroes nacionales y sí, yo sé que este país está necesitado de héroes, necesitado de éxitos, pues el comportamiento en la economía, francamente ha sido de regular para abajo y en lo político, solo se generan vergüenzas.Las comparaciones son odiosas, pero veamos lo que para el segundo, tercero y cuarto lugar del Mundial, significaron esos lugares, fueron fracasos, vimos los desmanes en Argentina y Brasil además de las declaraciones del técnico de Holanda que ni siquiera quería jugar el partido por el tercer lugar.Lo que pasa en el futbol, es lo mismo que pasa con el país, presumimos lo que no somos, todos los días nos inundan de discursos diciendo que somos los número uno en prácticamente todo, cuando ellos mismos saben que están mintiendo, siempre las comparaciones son hacia atrás, no con los líderes, en los indicadores de la OCDE, siempre estamos peleando el último lugar.Los políticos se miden por el “rating” y para ello gastan toneladas de dinero en publicidad, ¡claro!, en su imagen, que es lo que les preocupa, la sociedad esta después. ¿Qué pasaría si se les prohibiera el uso de recursos públicos para publicidad? Simple y sencillamente, se desmoronarían como estatuas de arena al primer viento, pero sin duda este país sería otro.Démosle la justa dimensión a las cosas y otro gallo cantará en este país. 


fernando@royo.com