El uso de la marihuana

Con la creación de los delitos, el Estado protege la vida, la integridad física, la libertad, el patrimonio, la salud, etcétera; y así tenemos que con el homicidio cuida la vida, con las lesiones protege la integridad física, con el secuestro cuida la libertad, con la violación protege la libertad sexual, con el estupro cuida la inexperiencia sexual, con el robo, fraude y abuso de confianza, protege el patrimonio de las personas, etc.

Con los delitos contra la salud el Estado protege a los seres humanos y a la especie humana contra su degradación, envilecimiento e idiotez causados por el consumo de las drogas; por eso su siembra, cultivo, producción, distribución, comercio y consumo están prohibidos; salvo que su uso sea con fines médicos.

Entre más preciados sean los bienes que el Estado protege con los delitos, más graves son sus sanciones o castigos, como por ejemplo el homicidio, el secuestro, la violación, los delitos contra la salud, etc.; que no permiten la libertad provisional bajo garantía para así poder enfrentar los acusados el proceso penal, en libertad; y cuyas sentencias condenatorias pueden ser de muchos años de prisión.

Así, aunque alguien quisiera privar de la vida, dañar la integridad física, apoderarse de bienes ajenos, hacer el acto sexual sin consentimiento del otro; comerciar con drogas, etc, no lo hace, por temor a ser encarcelado.

La prohibición de las drogas aumentaron su preferencia y crearon adicción y esto a su vez encareció su adquisición al grado de formarse los grandes cárteles para controlarla, con lo que obtuvieron ganancias multimillonarias, que al verse enfrentados por sus competidores emprendieron contra ellos una feroz y encarnizada batalla recurriendo a toda clase de violencia, causando muchas muertes, hasta llegar a corromper a los funcionarios públicos, infiltrándose así en las sacrosantas instituciones públicas.

El gobierno de Calderón quiso combatir el narcotráfico enfrentando el Estado a la delincuencia organizada, sin ver que el mismo Estado ya estaba infiltrado en la misma; errada política pública que siguió Peña; quien al ver el fracaso de la misma, ahora está proponiendo que se legisle sobre la reciente jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que autorizó la siembra, el cultivo y el consumo personal de marihuana hasta cinco gramos; proponiendo ahora que se aumente a 28 gramos.

Pero esta propuesta está incompleta; pues falta especificar dónde y cómo van a adquirirse esos 28 gramos de marihuana o si es por siembra del propio consumidor y en qué lugar va a cultivarse, y en dónde y cómo va adquirirse la semilla, y quién supervisará todo esto, etc.


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