El próximo rector de la UNAM

A más tardar el próximo 16 de noviembre, la Universidad Nacional Autónoma de México tendrá nuevo rector; pues el actual, el coahuilense doctor José Narro Robles, terminará su periodo de cuatro años que inició en 2012, en que fue reelecto, después de que en 2008 siguió al también doctor Juan Ramón de la Fuente; que llegó a la rectoría en 1999, procedente de la Secretaría de Salud; y quien fue reelecto en 2004.

De la Fuente completó el periodo de cuatro años del doctor en Ciencias Francisco Barnés de Castro, quien tuvo que renunciar por la huelga de 9 meses de los estudiantes porque pretendió aumentar la cuota escolar de 200 pesos anuales (la misma que pagamos hace más de 50 años); y quien no sólo acabó inmediatamente con la huelga, sino que además elevó a la UNAM, a los primeros lugares de las mejores universidades del mundo, y la primera de habla hispana.

Narro, continuó con el mejoramiento de nuestra alma mater, y la mantuvo en los mejores niveles a los que la subió su antecesor; y él y de la Fuente la mantuvieron totalmente autónoma respecto de la Presidencia de la República, durante Fox y Calderón, y de los partidos, iglesia y de los otros poderes fácticos; como en sus tiempos la tuvieron los rectores José Vasconcelos, Manuel Gómez Morín, Mario de la Cueva, Ignacio Chávez, Javier Barros Sierra, entre otros.

Entre los 10 aspirantes a la rectoría, destacan 2: la científica Rosaura Ruiz, directora de la Facultad de Ciencias, con un pasado de izquierda; y el doctor Sergio Alcocer, con antecedentes priIstas; y quien se considera es el candidato de Peña.

Los rectores de la UNAM se han caracterizado por no ser empleados del Presidente de la República, en turno; pues son libres e independientes, y por eso pueden exigirle a la Cámara de Diputados el aumento de presupuesto para poder cumplir con sus más elevados fines; y son electos por la Junta de Gobierno integrada por 15 de los mejores hombres de la universidad; necesitándose 10 votos por lo menos para la obtención de la Rectoría.

La UNAM no sólo es importante para los cientos de miles de alumnos, profesores, empleados, y los más de un millón de ex alumnos, que en conjunto formamos la comunidad universitaria; sino también para todo el país, pues genera más de la mitad de la ciencia que se produce en México, sirve de contrapeso de las decisiones erróneas del gobierno, es vanguardia nacional en la enseñanza, la investigación, la cultura y la ciencia; y es una de las pocas instituciones públicas del país en la que todavía cree el pueblo.

Por eso la Junta de Gobierno no puede equivocarse con la elección del próximo rector; quien deberá garantizar la continuación del pensamiento y la obra de Juan Ramón de la Fuente y José Narro Robles; asegurar la autonomía, la libertad de cátedra e investigación, la crítica científica, y la superación de la UNAM a nivel mundial.

“Por mi raza hablará el espíritu”. 


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