Esa película ya la ví

En 1996, el entonces gobernador de Guerrero, Rubén Figueroa Alcocer (hijo de quien también fuera gobernador de ese Estado, Rubén Figueroa Figueroa, en cuyo mandato fue asesinado el líder guerrillero Lucio Cabañas Barrientos), renunció a ese puesto por causas análogas a las de la reciente renuncia del también gobernador de ese estado Ángel Aguirre, quien por cierto fue su substituto en aquel entonces, por el PRI.  El 28 de junio de 1995, en el vado de Aguas Blancas, municipio de Coyuca de Benítez, en la costa grande de ese estado, Figueroa junior, planeó cuidadosamente el ataque a campesinos de la Organización Campesina de la Sierra del Sur OCSS, que se dirigían a un mitin político para pedir la liberación del activista Gilberto Romero Vázquez, desaparecido un mes antes en Atoyac de Álvarez, y nunca más visto.El mitin de la OCSS, sería  para pedirle al gobierno guerrerense, la aparición de dicho activista, y también solicitar agua potable, escuelas, hospitales, caminos y otras obras y servicios estatales necesarios en esas comunidades; el cual no se celebró porque agentes del agrupamiento motorizado de la policía guerrerense, en el ataque ordenado por Figueroa hijo, resultaron muertos 17 campesinos y 21 más fueron heridos.El gobernador Figueroa negó esos hechos; pero videograbaciones de algunos de los que se dirigían al mitin exhibieron las imágenes de la brutal represión policiaca ordenada por aquél; lo que desató una ola de manifestaciones en el país y en el extranjero que forzaron al Presidente priista Ernesto Zedillo, a presionar para que Figueroa renunciara; pero que el gobierno del estado siguiera siendo detentado por el PRI; nombrándose a Ángel Aguirre, para que cubriera los 3 años que le faltaban al gobernador depuesto.No obstante ese mal antecedente el PRD postuló para candidato a gobernador al mismo Ángel Aguirre, en 2010, y quien ganó las elecciones para el período del 1º. de abril de 2011 al 26 de octubre de 2015; por lo que a 1 año del término de su mandato fue forzado a renunciar con motivo de la muerte de estudiantes y de un deportista y la desaparición y la muy probable muerte de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero, el viernes 26 de octubre de 2014.Contra esta última masacre, al igual que la de Aguas Blancas,  el 28 de junio de 1995, hubo miles de protestas  y movilizaciones en el país y en el extranjero, pidiendo justicia y castigo a los autores intelectuales y materiales de las decenas de muertos; habiendo pasado desde entonces hasta la fecha, tres elecciones para Presidente de la República,  senadores, gobernadores de Guerrero;   seis para diputados federales, diputados locales y alcaldes, en esa entidad; y el pueblo sigue creyendo en el gobierno y votando por los mismos que los sigue asesinando.Y pese a las múltiples manifestaciones de muchas organizaciones sociales, populares, estudiantiles, y demás, que exigen que se acabe la impunidad de todos esos crímenes, y de otros, éstos continúan día a día en todo el país; y como no van a continuar si las sacrosantas instituciones del Estado, no funcionan, como debieran; pues por ejemplo los funcionarios del Ministerio Público, que es el que tiene el monopolio de la acción penal, siguen siendo empleados del Presidente de la República, en lo federal, y de los gobernadores, en el fuero común, que no actúan conforme a lo que les ordena la ley sino a las consignas políticas.Por eso mientras no se castigue a los autores intelectuales, de mero arriba, los materiales que obraron por órdenes de aquéllos, están seguros de que no serán aprehendidos, y los detenidos saben muy bien que a la hora que quieran esos de mero arriba, ellos serán puestos en libertad; por eso actúan impunemente.Y como ven que no se hizo justicia ni se castigó a los responsables de la masacre de Aguas Blancas, hace casi  20 años, como debiera, entonces lo vuelven a repetir como lo hicieron hace alrededor de un mes en Iguala, Guerrero, con los  estudiantes de Ayotzinapa;  y como saben que seguramente estos crímenes de lesa humanidad, también quedarán impunes; hoy, mañana o pasado, podrán repetirse esa clase de masacres, en cualquier parte del país.Porque con las renuncias de los gobernadores, no se hace justicia ni se hace cumplir el cacareado Estado de Derecho, que solo es una pura expresión literaria.Por eso lo de la renuncia de Ángel Aguirre, es una película que ya vimos en  Rubén Figueroa  Alcocer, y otros.  


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