“Si se murió, fue el doctor; si se salvó, fue la Virgen”

En México no usamos, abusamos, de las instituciones y de las leyes, por muy nobles y eficaces que sean, a tal grado de que se les desvirtúa con fines mezquinos y en algunos casos se pretende chantajear con ellas.   Así pasó con las comisiones estatales de derechos humanos que crearon para promover y defender estos derechos naturales, que entré más y más, están siendo reconocidos por las leyes, para que las autoridades no abusaran del individuo, y que fueron aprovechadas hasta para proteger a integrantes de la delincuencia organizada. También en México, al empezarse a crear una cultura sobre determinados temas, como si se tratara de una moda, se empieza a abusar de ella con fines aviesos como es el caso de acusar a los médicos por negligencia médica cuando su paciente fallece.  En Guadalajara, Jal., en noviembre de 2009, ingresaron al menor Roberto Edivaldo Gallardo Rodríguez, al servicio de urgencias en el Centro Médico de Occidente (el equivalente a nuestra Torre de Especialidades 71 de Torreón); para su inmediata atención médica.Según unos datos dignos de credibilidad, el menor paciente entró presentando un cuadro de un paro cardiorrespiratorio; del cual fue sacado adelante por los urgenciólogos que lo atendieron, dejándolo en el nosocomio en observación para su evolución; ya que tenía el antecedente de diabetes mellitus y obesidad.Pese a que, según se dice, se le dio la mejor atención médica y se le practicaron todos los exámenes necesarios, a las semanas de haber ingresado, lamentablemente falleció. Es entonces cuando todo mundo le echamos la culpa de la muerte a los doctores, por negligencia médica; como una forma de desahogar el intenso dolor que nos causa la pérdida de un ser querido, máxime tratándose de un niño; que junto con los ancianos es lo más querido de la humanidad. Y como en todo, nunca falta un diablo que meta la cola en todo; se dice que el médico legista, amigo de Sergio Gallardo Ramos, papa del difunto niño, le dijo que su hijo había perecido por una tuberculosis intestinal; y que como no había sido atendido de ésta, fue por lo que falleció.Calentada así la cabeza del inconsolable padre, y asesorado por abogados -algunos de los cuales sólo piensan en el chantaje- presentaron la denuncia penal en el Ministerio Público Federal; en donde se integró y se agotó una averiguación previa, que fue consignada al Juzgado Tercero de Distrito. Procesos Penales Federales; cuyo titular el 20 de mayo de 2014 libró orden de aprehensión en contra de 16 médicos por el delito de homicidio culposo, por negligencia médica. «#Yo soy 17»; (somos médicos, no somos dioses ni criminales), es el movimiento que se formó con motivo de que los profesionales de la medicina consideran una injusticia el que se esté hostigando a los médicos y se les inhiba en el desempeño de tan noble profesión; además de que con él se pretende que un juez federal conceda amparo contra el auto de formal prisión y contra 4 órdenes de aprehensión que faltan por ejecutarse.Por eso se anuncia que el domingo 22 de junio marcharán más de 50 mil médicos, enfermeras, y personal médico, en más de 70 ciudades del país; en la que ejemplarmente figuran Torreon, Coahuila. Todos, y los mismos médicos y enfermeras, estamos en contra de la negligencia médica; pero también estamos en que se linche a los médicos porque se les mueren sus pacientes; pues como dice el refrán: «sí se murió, fue el doctor, si se salvó, fue la virgen»; no obstante que el médico es un instrumento de Dios. 


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