A agrandar el estado

Las instituciones del Estado mexicano, ya son incapaces de satisfacer  las necesidades de la población toda y brindar los servicios públicos que la misma requiere en educación, saludy  justicia, entre otros. Hay muchos estudiantes y muchos maestros en el país, pero no hay  suficientes escuelas, aulas, material escolar, laboratorios y toda la demás infraestructura que se requiere, para que se dé  ese servicio; por lo que la mayoría de los primeros truncan sus estudios, y los últimos están desempleados.Existen cientos de miles  de pacientes que  requieren atención y cuidados médicos y medicina; perofaltan instituciones de salud,  que presten  esos servicios y proporcionen el material médico; y las pocas que hay  como el Instituto Mexicano del Seguro Social IMSS, Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores al Servicio del Estado ISSSTE, la Secretaría de Salud SS, y  otros, no cuentan con las instalaciones  ni el número de médicos  y enfermeras y demás personal médico, suficientes, para todo ello.Por eso por  ejemplo a los médicos familiares del IMSS, algunos directores inconscientes de clínicas, les exigen dar por lo menos 24 consultas en un lapso de seis horas, por lo que cada consulta es de  15 minutos, independientemente  de que el estado de salud del paciente necesite mucho más tiempo y más atención médica; amén de que en muchos casos no lo atiende su médico familiar sino otro que no conoce a fondo el estado del paciente; de esa manera se paga el salario a los médicos, a destajo.A falta de más secretarías y personal jurídico y administrativo, las Juntas de Conciliación y Arbitraje, no se dan abasto para desahogar decenas de audiencias diarias; empalmándose las programadas para las ocho treinta con las  de las nueve de la mañana, y éstas con las de las nueve y media, y así sucesivamente cada media hora hasta las catorce treinta horas; de tal suerte que se dispone del tiempo de los patrones, los trabajadores y los litigantes, por varias horas; difiriéndose las audiencias en la mayoría de los casos para señalar nueva hora y  fecha,  para dentro de varios meses; pues media hora es insuficiente para que se desahoguen.También se sufre la falta de Juzgados civiles, mercantiles, letrados civiles, familiares y penales, y del personal necesario para los pocos que existen; lo que también retrasa la impartición de justicia; lo que fuerza a las partes a conciliarse, con base en que “es preferible un mal arreglo que un buen pleito”.Y así como sucede en esos tres ramos principales de la administración pública: educación, salud y justicia, también en los demás rubros las instituciones públicas son insuficientes; lo que causa  el malestar de las grandes mayorías que necesitan de esos servicios.De nada sirven las nuevas leyes y todas las reformas que se pretenden, si no se  moderniza la infraestructura del Estado, para que pueda soportar el peso de una  población de alrededor de 110 millones  de habitantes en el país.Y que no se diga que el presupuesto público federal no alcanza para la modernización integral de México; porque sí hay dinero público suficiente y bastante; como se acaba de demostrar con las partidas multimillonarias que se destinarán  para nuevos partidos políticos, para el flamante Instituto Nacional Electoral INE (antes IFE), 500 diputados federales, 128 senadores, y los elevados sueldos de los altos funcionarios federales.Es imposible achicar la población, y más imposible aún es desaparecer sus grandes necesidades; pero lo que sí es posible es agrandar el Estado, no haciéndolo un Estado obeso (con instituciones inservibles, una burocracia innecesaria y con elevadísimos sueldos para unos cuantos),   sino  un Estado austero, con instituciones fuertes pero eficientes,  capaces de prestar más y mejores servicios con los instrumentos y los métodos de la tecnología moderna.   


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