Nuevo rostro de la JLCA

Todos los trabajadores y los patrones quieren que sus diferencias laborales se resuelvan por la vía conciliatoria lo más pronto posible, en lugar del arbitraje, porque así se evitan idas y vueltas a las instalaciones de las Juntas Locales de Conciliación y Arbitraje, pérdidas de tiempo y de dinero, desatención de otros asuntos más importantes, incomodidades, y toda clase de molestias que se pueden prolongar  hasta meses o años.
En cambio, el arbitraje es un largo y escabroso procedimiento que se inicia con la ratificación de la demanda, sigue la contestación y las excepciones y defensas, luego la réplica y la contraréplica, después el ofrecimiento y admisión de pruebas, continúa el desahogo de pruebas, enseguida vienen los alegatos, y finalmente llega el laudo, la sentencia definitiva, que pone término final al juicio en las JLCA; y el cual puede reclamarse en amparo, cuya resolución también puede tardar meses o años.
Los únicos que no quieren que las diferencias obrero-patronales, se resuelvan conciliatoriamente, son algunos abogados que viven del alargamiento de los juicios laborales, con el fin de sacarles más dinero, a los patrones, de los salarios caídos, para ganar ellos más honorarios.  Afortunadamente para los patrones, con las reformas laborales, la condena en un laudo, por salarios vencidos ya no puede exceder de un año; aunque el juicio dure más.
Por eso es plausible lo que está haciendo el nuevo Presidente de la JLCA de Torreón, Licenciado Francisco Javier Ramos Jiménez, de privilegiar la conciliación sobre el arbitraje, respecto del que atinadamente afirma debe ser la excepción; por lo que merece el apoyo de los representantes de los factores de la producción: capital y trabajo; como el que acaba de recibir de la Cámara Nacional de Comercio CANACO, de Torreón, de la que es Presidente el Licenciado Carlos Rangel Orona, y la Confederación Regional de Obreros Mexicanos CROM, de la que es dirigente en Coahuila, el Licenciado José Reyes Blanco Guerra.
A propósito de la CROM, se cuenta el chascarrillo de que a finales de los 20’s y principios de los 30’s del siglo XX, en que fue fundada durante el Maximato de Plutarco Elias Calles, por Luis N. (Nepomuceno) Morones, una parte del pueblo se preguntaba qué querían decir esas siglas, y contestaba: Cómo Roba Oro Morones, pues este líder obrero ostentaba lujosas joyas ante los pobres trabajadores, y llegó a secretario de Economía, porque así lo quiso su benefactor Calles; pero otra parte del pueblo decía que CROM significaba: Más Oro Roba Calles.
El Presidente de la JLCA acaba de poner este último viernes en funcionamiento la mesa laboral de conciliación itinerante, en las instalaciones de la CANACO y la CROM, en donde funcionará los viernes de las nueve de la mañana a la una de la tarde, alternadamente; con un secretario de acuerdo y trámite que dará validez a los convenios de terminación voluntaria de la relación laboral y la asistencia del procurador de la defensa del trabajo; y cuyos servicios serán totalmente gratuitos.
Ello es para descongestionar el cúmulo de convenios que se celebran en las instalaciones de la JLCA, que el Presidente informa son un promedio de cien diarios dentro de juicio, y alrededor de 50 fuera de juicio; y con lo que está poniendo en práctica su propósito de privilegiar la conciliación sobre el arbitraje; todo ello para lograr la seguridad y la paz laborales, para así atraer inversiones en esta ciudad.  ¡Enhorabuena!


rangut@hotmail.com