El Ministerio Público de Coahuila está en Texas

TODOS LOS coahuilenses sabemos quién es el verdadero responsable penal de la megadeuda pública de la entidad.



Es una vergüenza para los coahuilenses que en vez de que la Procuraduría General de Justicia del Estado de Coahuila, investigue el desvió de fondos por la megadeuda pública de alrededor de 34 mil millones de pesos, que dejó para la entidad el ex gobernador Humberto Moreira Valdés; lo están haciendo las autoridades de Texas, Estados Unidos; porque su principal operador Javier Villarreal Hernández, ex Tesorero del Estado y Jorge Torres López,  quien interinamente quedó en su lugar en el gobierno, con el dinero de Coahuila  fraudulentamente hicieron negocios e invirtieron millones de dólares de procedencia ilícita  en bancos texanos.
El que la Procuraduría de Coahuila, no mueva ni un dedo para el esclarecimiento de los hechos penales, con motivo de la megadeuda,  se debe a que en México el Ministerio Público es una “institución”, que en lugar de ser la representante social, es decir, el que representa los intereses y los derechos de la sociedad y defiende a los gobernados, como lo dice su definición; es un instrumento político al servicio de los gobernantes, quienes en casos políticos como el que nos ocupa, son los que determinan cuándo se debe ó no procurar justicia;  como el que nos ocupa, en el que se está dejando en la impunidad delitos graves y encubriendo a los responsables de los mismos.
Por eso entre lo muy poco bueno que tiene la actual Reforma Política, está el de darle ahora sí una verdadera autonomía al Ministerio Público, para que las procuradurías de justicia ya no dependan como hasta ahora del Presidente de la República y de los gobernadores de los  Estados, en sus respectivos ámbitos.
Todos los coahuilenses sabemos quién es el verdadero responsable penal de la megadeuda pública de la entidad; es quien en su campaña electoral para gobernador en el 2005 les dijo “lo prometido es deuda” y cumplió hasta con creces. También sabemos por qué ésta y éste no se están investigando; pues con gran parte de ella se compró la actual Presidencia de la República.
El caso de la megadeuda está empezando a tener un nuevo giro con motivo de que a un empresario lagunero y a su esposa se les detuvo el 22 de agosto de 2013, en el aeropuerto de San Antonio, Texas, por enfrentar un proceso por el manejo de un negocio no autorizado de envío de dinero; y quien a cambio de recibir beneficios procesales, que ayudan a obtener su libertad,  ha prometido colaborar en el esclarecimiento de los hechos que en esa entidad texana se investigan  sobre la deuda pública de Coahuila.
Por los anteriores hechos, y por otros muchos más, los coahuilenses no solamente tenemos la necesidad sino también la urgencia de la alternancia de la gubernatura en Coahuila, que nunca se ha dado en su historia; pues ha sido únicamente el PRI, quien ha gobernado al Estado, bajo la divisa de “hoy por mí, mañana por ti”; consistente en que a sabiendas de que a un gobernador priísta lo va a substituir otro de su mismo partido,  puede saquear a sus anchas las arcas del Estado; ya que quien lo substituya le cubrirá sus tropelías, así como también a él en su turno, se las encubrirán.
Pero parece ser que los coahuilenses estamos amnésicos; pues se nos olvidan los agravios de los gobernantes, y volvemos a votar por los mismos; o somos tan conformistas, que con “pan y circo”, nos contentan.
La bella Aguascalientes, las Baja Californias, Chihuahua, Distrito Federal,  Jalisco, Morelos,  Nuevo León,  San Luís Potosí, Zacatecas, y otros estados del país ya saben lo que es la alternancia en los gobiernos de sus entidades, y les gustó; pues  gracias a ella ven competencia en las formas de gobernar, de un partido y otro, lo  que los hace superarse; porque como dice el buen amigo Julio Villalobos, “la falta de competencia, es incompetencia”.
Y eso es lo que ha faltado en los estados en los que no ha habido alternancia en sus gobiernos: falta de competencia; la cual es necesaria para superarse y ser mejores que  los otros; aunque a veces el escaso progreso y poco desarrollo por la falta de competencia,  se deba a  la sociedad civil, a la iniciativa privada, que le apuesta a la población trabajadora y esforzada  que busca salir adelante, aún sin la ayuda u a veces en contra del mal gobierno.
A veces creemos que estamos muy bien en Coahuila, pero basta salir del estado para ver que en las mencionadas entidades el progreso y el desarrollo, están a la orden del día; dejando por mucho muy atrás a nuestra entidad, en todos los aspectos.
Cada vez son menos los coahuilenses que creen en la costosa y diaria publicidad del gobierno, sobre obras y servicios que no son ninguna maravilla como él lo presume; sino que es lo mínimo que cualquier gobierno está obligado a hacer; sugiriéndole que el cuantioso dinero que invierte en propaganda, mejor lo destine a hacer obras y a servicios necesarios.



rangut@hotmail.com