Ley por los desaparecidos

La inseguridad pública en el país y en nuestro estado ha transformado el orden jurídico, creando nuevas instituciones y leyes para normar sus consecuencias; como la reciente Ley para la Declaración de Ausencia por Desaparición de Personas del Estado de Coahuila de Zaragoza, que  “tiene por objeto reconocer y garantizar los derechos a la identidad y personalidad jurídica de la víctima sometida a desaparición y otorgar las medidas apropiadas para asegurar la protección más amplia a sus familiares o cualquier persona que tenga una relación afectiva inmediata y cotidiana con la víctima”.Es que hay derechos y obligaciones que no terminan con la desaparición de las personas; y aunque esta situación ya estaba contemplada en los  códigos civiles de los siglos XIX y XX, dicho fenómeno no era frecuente; pues  en un pueblo,  ciudad, región o estado, en aquellas épocas, desaparecía una entre miles de personas; y esa desaparición era voluntaria;  ya fuera porque  los hijos no querían seguir viviendo en su casa  con sus padres y familia o él o la cónyuge ya no soportaban a su consorte; habiendo otros que se iban huyendo de las deudas, y otros más que eran prófugos de la justicia.Entonces la solución a la desaparición de personas prevista en las leyes, era tan demasiado retardada, engorrosa, trabajosa y costosa, que los procedimientos duraban años y años; por lo que los familiares de los desaparecidos mejor no acudían a los juzgados, y se esperaban a que a la buena de Dios, algún día regresaran a sus hogares. Así con esos códigos obsoletos nos agarró la violencia y la inseguridad pública, al empezar el siglo XXI, que ha traído como una de sus consecuencias la desaparición forzada de personas, a quienes “levantan” y secuestran, con fines aviesos; y que tienen derechos que hacer valer y obligaciones que cumplir; y que por su ausencia los unos están paralizados y las otras caen en mora o tardanza, con intereses de agio;  pues de aquí a que con los procedimientos anacrónicos sobre la desaparición, los jueces dotaran de un representante o administrador de los bienes del desaparecido, sus familiares ya habían sido lanzados de sus casas y perdido sus negocios.En cambio, con esta nueva ley, a unos pocos días de iniciado un procedimiento de declaración de ausencia por desaparición de personas, en cualquier juzgado de primera instancia en materia civil,  en Coahuila,  inmediatamente los jueces  -quienes ya fueron oportuna y debidamente  capacitados-, de manera provisional designan a un administrador de los bienes del desaparecido, con facultades del albacea; quienes inmediatamente empiezan a defender la personalidad jurídica y los derechos del desaparecido. Con esta nueva ley se está impidiendo que los bancos y otros acreedores usureros, demanden a los desaparecidos con flagrante violación a uno de los derechos humanos más sagrados, como lo es el de la garantía de audiencia, del derecho de ser oído antes de ser vencido; y  despojen injustamente a sus familiares,  de su morada y de su patrimonio. El costo de los edictos que deben publicarse conforme a esta flamante ley en el Periódico Oficial del Estado de Coahuila de Zaragoza y en los de mayor circulación en el lugar de residencia de la persona desaparecida (en La Laguna hay tres), serán pagados por el Estado; lo que con las caducas leyes, no sucedía así; pues los tenían que pagar los familiares de los desaparecidos; con lo que al dolor por  la desaparición de su ser querido, además tenían que endeudarse para hacer el pago. Pero como toda ley, es perfectible, ésta debe de clarificar lo relativo al pago de los salarios caídos y demás prestaciones laborales de los trabajadores que sean desaparecidos forzadamente; pues de la simple lectura se cree que son los patrones los obligados a cubrirlos; cuando haciendo una debida interpretación jurídica, dicho pagodebería  hacerlo subsidiariamente el mismo Estado, así como hizo con los edictos.Y aunque esta es una ley que se debe al gobernador, no por eso tiene razón su propuesta de que esas prestaciones laborales las cubra el Instituto Mexicano del Seguro Social  IMSS;  pues éste está quebrado, y el  poco dinero  que tiene debe de destinarlo en salvar vidas y curar la salud, entre otras muchas obligaciones suyas.Porque el principal responsable de la inseguridad pública, “aquí y en China”, es el Estado, y la desaparición forzada de personas, es una consecuencia. 


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