“Fe de…ratas”: Bono de marcha disfrazado

En los libros o publicaciones suele suceder que haya errores en la escritura ó impresión, que sus autores corrigen inmediatamente con  una figura conocida como fe de erratas; que por la rima de esta última palabra: ratas, se designa a los ladrones importantes, como algunos, muy poquitos (que no pasan de los dedos de las dos manos),  políticos y funcionarios públicos; quienes además de ser delincuentes, son unos cínicos y desvergonzados bien hechos.
Así les dijo el Licenciado Rodolfo Walss Aurioles, décimo primer Regidor del PAN en este Ayuntamiento, en su cara a los regidores y al síndico del PRI, en la Sesión de Cabildo del pasado viernes 22 de noviembre, cuando éstos por un mayoriteo mecánico y como una aplanadora que ni en los mejores tiempos de partido de estado único se veía en Torreón, aprobaron el bono de marcha, disfrazado de apoyo a un equipo deportivo inexistente;  no obstante que el Alcalde días antes había declarado que en su cuatrienio no habría esta odiosa sinecura, prerrogativa, prebenda, dádiva, que al final de las administraciones municipales se daban asimismo los regidores, los síndicos, y el alcalde; y con lo que sangraban  aún todavía más  las finanzas públicas.
Por más que Walss, y los Licenciados Luz Natalia Virgil Orona, segunda síndico; José Armando González Murillo, noveno regidor; y María Margarita del Río Gallegos, décima regidora, todos ellos del PAN les demostraron con documentos y razonamientos lógico-jurídicos-contables, que el 1 millón 350 mil pesos, que la autoridad municipal dice entregó como apoyo al equipo de basquetbol Algodoneros de Torreón, era exactamente la cantidad que dividida entre los regidores y síndico del PRI, daba tres meses de sueldo  (como si fuera la indemnización laboral por despido injustificado),  para cada uno de los munícipes priístas; éstos no pudieron desmentirlo.
Pues resulta que el mismo representante de los Algodoneros –que por cierto es pariente de un regidor priísta-, desmintió por escrito y además lo hizo públicamente, que a él le hayan dado o le vayan a dar el un millón trescientos cincuenta mil pesos, que dice la autoridad municipal le destinó  como apoyo al deporte ráfaga; por lo que hay la evidencia de que ese dinero es el Bono de Marcha disfrazado, para los priístas; dejando así mal parado a su alcalde.
¿Por  qué  no les dieron ese bono de marcha a los panistas?,  porque en primer lugar estos tendrían mucho más pruebas para demostrar el desaseo con el que se están manejando los priístas; y en segundo lugar, porque los del blanquiazul públicamente se habían comprometido a no recibir bono de marcha alguno.
Por razones profesionales unos clientes de nuestro despacho, a quienes el Ayuntamiento no les quiere entregar el premio completo del “Contribuyente Cumplido”, que se sacaron desde hace un año y cuatro meses, consistente en un automóvil para taxi, juntamente con su consiguiente concesión, placas y tarjeta de circulación; nos llevaron a esa Sesión de Cabildo, que porque allí se iba a tratar su problema; lo cual no fue así; poniendo con ello una vez más en evidencia la falta de seriedad y de  respeto de la actual administración municipal  a la ciudadanía; la que seguramente ya no creerá  en las promociones de  la entrante administración, para pagar anticipadamente el predial y otros impuestos; pues el castigo del mentiroso es no creerle cuando diga la verdad.
Por eso vimos y oímos todo lo que aquí comentamos; dándonos cuenta además que las sesiones de cabildo son públicas, y que sería muy sano que asistiera a ellas el mayor número de ciudadanos a enterarse de qué está haciendo el alcalde, los regidores y los síndicos, con sus impuestos; además de que sirve para que la gente anime a los regidores y síndicos que realmente sí los representa y defiende  sus intereses; e inhiba a los malos regidores y síndicos que aprovechan sus puestos sólo para enriquecerse ellos; pues vimos a algunos, todos priístas, que por pudor y por vergüenza mejor ni hablaron durante toda la sesión;  no obstante que los conocemos y sabemos que son muy capaces, inteligentes, preparados y valientes;  pero que por  el sólo hecho de  que el PRI los hizo regidores y síndicos –y esperan que los haga diputados ó alcaldes-,   enmudecen y se vuelven agachones; y los  priístas que sí hablaron sólo fueron unos peleles, por cierto uno de ellos de sangre muy pesada y muy odioso; que ningún torreonense se explica por qué lo tuvieron de regidor.
Y si no damos los nombres y apellidos de esos regidores y síndico priístas, es porque no van a pasar a la historia, y si llegan a pasar de panzazo,  pararían en el basurero de la historia de Torreón.
Por eso tiene razón Juan Abusaid Rodríguez, de que se reformen las leyes para que los regidores y síndicos no sean integrantes de planilla alguna,  sino que sean electos individualmente por mayoría, y no tengan que ser empleados ni de su partido ni del alcalde; y se deban solo a los votos de los ciudadanos,  quienes son los únicos  a los que  hay  que  servir.


rangut@hotmail.com