Desobediencia civil

Ante los últimos acontecimientos en el país y para ya no perjudicar a nadie con los bloqueos, las movilizaciones, manifestaciones, protestas, tomas de edificios, etc., se está invitando al pueblo a la resistencia pacífica, a la desobediencia civil.

Ante la falta de la debida respuesta del gobierno a las peticiones de todos los sectores de la población de reconsiderar las reformas hacendaria y educativa y a la no privatización del petróleo nacional, no obstante las protestas y manifestaciones y toda clase de movilizaciones en contra de estas medidas autoritarias, gran parte de la oposición en el país está llamando a la resistencia pacífica para que no se impongan esas reformas en la forma en que lo pretende el gobierno.

La desobediencia civil, es una forma de resistencia pacífica, consistente en no hacer lo que el Estado quiere mediante leyes hechas a modo para beneficiar a los funcionarios y políticos; como son las fiscales, que tienen fines recaudatorios no para hacer obras y servicios públicos sino para enriquecer aun más a los gobernantes, como ha quedado evidenciado recientemente con los casos de Tabasco, Aguascalientes, Coahuila, y otros que sería interminable enumerar.

Los defensores del derecho natural, el no hecho por el Estado, recomendaban no obedecer a las leyes injustas o ilegitimas porque carecían de sustento humano y moral, y por tanto carecían del fundamento necesario para la obediencia, que son la razón, la rectitud, la bondad, la altura de miras, el bien común, y sobre todo la justicia, que es el dar a cada quien lo suyo, para que haya una sociedad en verdadera armonía en donde el derecho de uno termina en donde empieza el del otro, para que reine el orden y el respeto.

En la historia, la desobediencia civil ha jugado un papel de primera importancia porque ha evitado derramamiento de sangre, retrocesos materiales, pérdidas económicas, estancamiento, y las más de las veces retroceso, del progreso y del desarrollo; y a base de la razón ha logrado más beneficios que con las guerras, que solo traen muerte y toda clase de destrucción.

Gandhi logró la Independencia de su país la India, respecto de Inglaterra, a base de toda clase de resistencia pacífica; llamaba a sus seguidores a ayunar, poniendo él el ejemplo durante semanas y meses; pedía a los hindúes no comprar productos ingleses, exhortaba a sus paisanos a no obedecer las leyes inglesas, a no viajar a Inglaterra para no dejar ahí su dinero, y toda clase de actos de no cooperación con Londres.

Se dice que cuando Gandhi se ponía en huelga de hambre y los periódicos de Londres, publicaban la noticia, a los ingleses les daba vergüenza ver que un ser humano estuviera arriesgando su vida por alcanzar una cosa justa como lo era la independencia de su país, la India; y esto calaba hondo en el Reino Inglés; lo cual finalmente hizo que reconociera la Independencia.

En México, ¿le dará vergüenza a Peña, y a todos los demás funcionarios de su misma calaña en el país, ver que hay cientos de mexicanos en huelga de hambre por toda clase de injusticias que comete a diario el gobierno?

Otra forma de resistencia pacífica ó desobediencia civil, es no pagando impuestos y todos los demás ingresos públicos; que como es bien sabido son el sustento del gobierno para poder mantener a la fuerza pública; que es con la que amedrenta a los gobernados más que a cumplir la ley a obedecer su designio; pero que a la vez les sirven esas contribuciones para el enriquecimiento de los funcionarios.

El sustento de la desobediencia civil o resistencia pacífica, es moral; y por tanto riñe con toda clase de violencia, actos de terrorismo, conductas de vandalismo y en una palabra con todo comportamiento que dañe a los demás; pues en todo caso a los únicos que perjudican las huelgas de hambre es a los mismos que las practican.

Ante los últimos acontecimientos en el país y para ya no perjudicar a nadie con los bloqueos, las movilizaciones, manifestaciones, protestas, tomas de edificios, etc., se está invitando al pueblo a la resistencia pacífica, a la desobediencia civil, para que deje de pagar impuestos y se abstenga de ver la televisión del duopolio, que manipula a los televidentes, deformándoles la realidad, ocultándoles la verdad, sembrando odios y envenenándoles sus conciencias.

Para que la inconformidad no se quede únicamente en nosotros mismos y nos corroa el alma, contra todo lo malo que está haciendo el gobierno en perjuicio del pueblo, es necesario externarla solidarizándonos con la huelga de pago de impuestos, a la que se nos está llamando; porque juntos y muchos y bien organizados no sufriremos consecuencia negativa alguna por hacer uso de la desobediencia civil y la resistencia pacífica.

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